Esta es la montaña más alta de Cuenca: casi fue una estación de esquí y guarda una curiosa tradición

Desde lo más alto se pueden ver los grandes picos de la Serranía cubiertos de nieve en invierno

En pleno corazón de la Serranía de Cuenca, rodeada de pinares, nieve y un profundo silencio, se encuentra una de las montañas más altas de Castilla-La Mancha. Para muchos amantes del senderismo y la naturaleza, subir hasta su cima es toda una experiencia.

Se trata de La Mogorrita, una cumbre de 1.864 metros que ostenta el título de la más alta de la provincia de Cuenca. Aunque no es muy conocida fuera del entorno serrano, su silueta destaca con fuerza en el paisaje del Parque Natural, atrayendo a quienes buscan escapar del ruido y conectar con la naturaleza en estado puro.

Desde lo más alto se pueden ver los grandes picos de la Serranía cubiertos de nieve en invierno, lo que la convierte en uno de los destinos favoritos para los conquenses durante esa época del año.

El sueño de una estación de esquí

Durante las décadas de los 70 y 80, La Mogorrita fue protagonista de un proyecto ambicioso. Allí se quería levantar una estación de esquí que convirtiera a Cuenca en un destino de invierno.

Por aquel entonces, el esquí vivía un buen momento en la provincia, con la creación del primer club, que llegó a reunir a unos 400 esquiadores. Incluso se instalaron remontes, se habilitó una pequeña pista y se construyó un refugio junto a la carretera CM-2119, en dirección al Puerto del Cubillo. Sin embargo, la falta de dinero, el clima poco predecible y la falta de continuidad acabaron por frenar aquella ilusión.

Una tradición muy especial

Hoy en día, La Mogorrita sigue siendo un lugar muy querido por los conquenses, sobre todo gracias a una tradición navideña que ya tiene 25 años. 

Cada diciembre, la Asociación de Montaña Dolomía organiza una subida para colocar un belén de piedra en la cima. La ruta parte desde el viejo refugio del antiguo club de esquí y reúne a montañeros, senderistas y amantes de la naturaleza en una jornada que combina celebración, compañerismo y respeto por el entorno.

Este tipo de iniciativas no solo mantienen viva la conexión entre las personas y el paisaje, sino que también recuerdan lo importante que es cuidar y valorar los espacios naturales.

María López

Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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