El pádel no se entiende en Tarancón ni en la provincia de Cuenca sin la figura de José Luis, conocido en el mundo deportivo como Beto. Entrenador de máximo nivel, seleccionador regional y organizador de grandes torneos, ha convertido el pádel adaptado en un ejemplo de inclusión y superación. Su historia está marcada por el esfuerzo, la pasión y el compromiso con este deporte y con las personas que lo practican.
Perfil
Natural de Tarancón, José Luis «Beto» es uno de los grandes referentes del pádel en Castilla-La Mancha. Entrenador Nivel III —el máximo existente— y especialista en pádel adaptado por la Federación Española de Pádel, compagina su labor como seleccionador regional con la presidencia del Club Deportivo ADAPTA-T TU y la organización del Torneo Nacional de Pádel en Silla de su localidad. Además, es delegado provincial de pádel en Cuenca y entrenador de jugadores profesionales de pádel adaptado. Su vida gira en torno a la enseñanza, la inclusión y la organización de proyectos que han situado a Tarancón y a la provincia en el mapa nacional.
Muchos te conocen en el mundo del pádel como Beto. ¿De dónde viene ese apodo y qué significa para ti?
Me viene desde pequeño. Tenía el pelo muy rubio y rizado, y el dueño del bar de enfrente de mi casa empezó a llamarme Beethoven. Con el tiempo se quedó en Beto y así me conocen en el mundo del pádel.
Eres entrenador Nivel III, el máximo nivel que existe en pádel. ¿Qué supone haber llegado hasta ahí?
Es el resultado de muchos años de esfuerzo y también de inversión personal. El último nivel lo hice en Andalucía, en la Federación de Pádel de allí, con todo lo que implica en tiempo y en coste. Pero valió la pena porque te abre la puerta a grandes conocimientos que luego puedes trasladar a tus alumnos. Y, sobre todo, te enseña que un buen entrenador nunca debe dejar de formarse.
Además de entrenador, eres especialista en pádel adaptado. ¿Qué te llevó a dar ese paso?
Me encanta trabajar con alumnos con diferentes capacidades. Ellos me enseñan valores como el esfuerzo, el sacrificio o el positivismo. Puedo decir que aprendo más yo de ellos que ellos de mí.

Como seleccionador de Castilla-La Mancha de pádel adaptado, ¿cómo es tu trabajo con la selección?
Es especial y muy difícil a la vez, sobre todo a la hora de elegir quién representa a la región. Pero lo más bonito es hacer piña, convivir con los jugadores y ver cómo se implican. Nuestro objetivo es mantener la unión y sacar lo mejor de cada uno, más allá de los resultados. Aun así, en el último Campeonato de Selecciones Autonómicas logramos un tercer puesto, el mejor resultado de nuestra historia, y firmaría volver a repetirlo.
También eres delegado provincial de pádel en Cuenca. ¿Qué retos te marcas en este papel?
El primero sería sacar adelante una liga por equipos masculinos junto a la Federación de Castilla-La Mancha. También quiero impulsar un buen deporte base, que los chicos no tengan que irse a Madrid para progresar, fomentar el deporte inclusivo y lograr que más mujeres practiquen pádel en nuestra provincia.
Como presidente del Club Deportivo ADAPTA-T TU, ¿qué significa este proyecto para ti?
Es mi vida. El club lo hemos levantado como una familia junto a José Víctor Hontana, concejal de Deportes, que es un pilar personal y profesional para mí. Y gracias a él y a todos los que formamos parte, hemos conseguido que nuestros torneos sean cita obligada para los jugadores.
Eres organizador del Torneo Nacional de Pádel en Silla en Tarancón. ¿Qué supone para ti y para la ciudad?
Es un logro personal muy grande. Traer a los mejores jugadores nacionales e internacionales no es fácil, pero con el apoyo de instituciones y colaboradores lo hemos conseguido. Muchos nos dicen que es el mejor torneo del circuito, y eso es un orgullo tanto para mí como para Tarancón, que siento como mi casa.

Entrenas a jugadores profesionales de pádel adaptado. ¿Qué valores encuentras en ellos?
Sacrificio, esfuerzo y disciplina. Se desplazan desde lugares como Criptana, Guadalajara, Quintanar de la Orden, Albares o Madrid, haga frío o calor, y eso tiene un mérito enorme. Ven en el pádel un refugio y, para mí, son una auténtica lección de vida.
¿Cómo ves la evolución del pádel adaptado en España?
Está en continua evolución, aunque con la nueva Ley del Deporte hemos tenido un parón. Esperamos avanzar más cuando estemos integrados en la Federación Española de Pádel. Cada vez hay más jugadores, pero aún queda camino. Y lo más importante: necesitamos dar visibilidad. Invito a la gente a venir a los torneos, porque estos jugadores son dignos de ver.
Has sido jugador, entrenador, seleccionador, organizador, dirigente… ¿con qué faceta disfrutas más?
Disfruto mucho entrenando, pero como organizador también vivo momentos muy especiales gracias al equipo de voluntarios que me acompaña. Y, por supuesto, tengo que agradecer a mi mujer y mis hijas que siempre están a mi lado en todas mis locuras. Ser seleccionador, además, es un sueño hecho realidad.
¿Qué papel juega la inclusión en el deporte y cómo puede el pádel seguir rompiendo barreras?
La inclusión es fundamental. El pádel es un deporte que todos podemos practicar, y cuando lo ves en la pista te das cuenta de lo maravillosa que puede ser la vida y este deporte.
Si miras atrás, ¿cuál es el momento más emocionante de tu trayectoria?
El primero fue celebrar mi primer Open Nacional de Pádel en Silla y recibir el agradecimiento de todos los jugadores. También los torneos inclusivos con Afamit, donde se mezclan jugadores con discapacidad intelectual, jugadores en silla y convencionales: sus sonrisas son impagables. Otro momento especial fue el tercer puesto en el Campeonato de Selecciones Autonómicas, y también participar en un clinic internacional organizado por Óscar Agea y la Fundación También.
¿Y tú sueño pendiente?
Que el pádel adaptado sea deporte olímpico y poder estar allí con ellos, aunque sea como aficionado. También me encantaría formar a otros entrenadores, tanto a nivel nacional como internacional.