Un pueblo de Cuenca da vida al proyecto que Ovidio Mochales impulsó, aunque él nunca lo verá

Mazarulleque inaugura un nuevo campo de tiro y mantiene vivo el legado de quien lo propuso, fallecido hace un año

El núcleo de Mazarulleque, correspondiente al municipio conquense de El Valle de Altomira, ha inaugurado recientemente su nuevo campo de tiro. Un proyecto impulsado en su día por Ovidio Mochales Martínez, vecino de la localidad y miembro del Coto de Caza de la población, al que se ha rendido homenaje con una placa conmemorativa y dedicándole este espacio con su nombre como muestra de respeto.

África Aparicio Bermejo, teniente de alcalde de El Valle de Altomira y responsable de Mazarulleque, explica a El Digital de Cuenca que “la idea surge del Coto de Caza, y concretamente de Ovidio, que fue una persona muy implicada en el pueblo. Formaba parte de la directiva y, tras jubilarse, decidió apostar por proyectos que dieran vida a la localidad. Entre ellos, este campo de tiro”.

Un proyecto con respaldo municipal y social

El Ayuntamiento cedió una parcela municipal situada a apenas 500 metros del núcleo urbano para ubicar las instalaciones. Se trata de un espacio amplio y seguro, con vistas a la naturaleza, adaptado a la normativa y gestionado directamente por el Coto de Caza.

Foto: Cedida

Tras varias fases, finalmente el proyecto ha visto la luz este año, pero con la falta de una persona muy especial. “Finalmente lo conseguimos. La pena es que Ovidio no pudo verlo terminado, porque falleció hace un año de un ictus. Pero cazadores, vecinos y el propio Ayuntamiento quisimos que su nombre quedara ligado para siempre a este campo”, señala Aparicio.

En el acto de inauguración también estuvo presente la viuda de Ovidio Mochales Martínez, quien recibió el cariño y el reconocimiento de los vecinos y de las autoridades locales. Su presencia dio un carácter aún más emotivo a la jornada, en la que se descubrió la placa conmemorativa y se realizaron disparos de honor en memoria del impulsor del proyecto.

Características y funcionamiento

El campo de tiro cuenta con cinco puestos y está concebido como un espacio provisional, pensado para organizar tiradas puntuales, siempre con la autorización correspondiente. De momento se ha comenzado con maquinaria alquilada, aunque no se descarta en un futuro adquirir equipos propios si la acogida por parte de los usuarios es positiva.

En cuanto a la capacidad, Aparicio destaca que, tan solo tomando como referencia la mitad del espacio, cabrían unas 300 personas. Sin dudas un espacio más que suficiente para una población de 89 vecinos empadronados en Mazarulleque.

Si bien, la idea es que esté abierto a todo el mundo, no solo a los socios del coto, sino a tiradores de fuera como Tarancón o Cuenca. Por el momento, a corto plazo no hay prevista ninguna tirada, pero se espera que más adelante pueda usarse al menos una vez al mes o dos, según la temporada del año.

Foto: Cedida

Aunque todavía no se han fijado tarifas, la gestión correrá a cargo del Coto de Caza, que destinará parte de los ingresos a proyectos de utilidad pública, como el arreglo de caminos.

Revulsivo para la zona

Desde el Ayuntamiento se valora especialmente el impacto económico y social de la iniciativa. “Creemos que puede ser un revulsivo. Cuando se organiza una tirada, la gente se acerca, visita la localidad y puede consumir en el bar del pueblo. Eso genera movimiento, da vida a la zona y compensa la tranquilidad de otros días”, afirma la teniente de alcalde.

Foto: Cedida

Además, no se descarta que en el futuro este nuevo campo de tiro pueda acoger campeonatos o eventos para dar mayor visibilidad a Mazarulleque. “Nuestro objetivo es que el campo de tiro no se quede en el olvido”.

El legado de Ovidio Mochales

Más allá de la instalación deportiva, el proyecto simboliza la unión del pueblo y el compromiso con su supervivencia frente a la despoblación. Aparicio recuerda que Ovidio: “ha dejado un legado importante. La idea de Ovidio siempre ha sido la de generar unión entre los vecinos y así recuperar las tradiciones”.

Foto: Cedida

Desde el primer momento fue bien recibida la propuesta por parte de la corporación municipal puesto que entendieron que era “lo menos que podíamos hacer”. De esta manera, Aparicio señala que, cada vez que vayan al campo de tiro, él “estará allí” porque “Ovidio no habrá muerto, estará en el recuerdo de todos”.

Con su nombre grabado en la placa del recinto y dando nombre a este campo de tiro, Mazarulleque mantiene vivo el recuerdo de quien fue uno de los grandes impulsores de su vida social y cultural.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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