Arranca la segunda fase del documental “Santiago de la Torre contra el olvido”, un proyecto que busca mostrar la historia, rehabilitación y puesta en valor del emblemático castillo de Santiago de la Torre en la localidad de El Provencio, fundado en el primer tercio del siglo XV. Tras el éxito de la primera parte, esta nueva entrega abordará el proceso de rehabilitación del castillo, su evolución histórica y los hallazgos arqueológicos más recientes.
El documental está dirigido por Dorian Sanz, reconocido por sus proyectos de divulgación histórica, y cuenta con la dirección arqueológica de Santiago David Domínguez, destacado por sus investigaciones y documentales alrededor del mundo.
El director del rodaje explica a El Digital de Cuenca que la gran diferencia con la primera parte radica en las condiciones del castillo: “En el primer documental estaba en unas condiciones muy malas, muchas partes sin comenzar el proceso de rehabilitación. En esta segunda fase ya se han iniciado actuaciones para que el público pueda visitarlo y utilizarlo para actividades culturales”.
Dorian, quien también participó en la primera grabación y edición, añade: “Para mí es un paso muy grande y me hace especial ilusión ver cómo un castillo casi inutilizable se convierte en un espacio que puede tener un futuro. Queremos divulgar, que conozcan y la gente entienda parte de la historia de nuestra provincia”.
La segunda parte, que comenzó su grabación recientemente, tendrá una duración aproximada de 15-20 minutos y se prevé que esté lista en un mes. “No son largometrajes, queremos que sean ágiles, para YouTube y centros de interpretación”, explica Dorian. Además, se espera que haya presentaciones públicas, aunque la fecha y el formato todavía están por confirmarse.
Por su parte, Santiago David Domínguez, detalla que la primera parte del documental mostraba los estudios previos que comenzaron en el año 2017, antes de iniciar la rehabilitación. “Ahora, esta segunda parte cubre todo el trabajo de rehabilitación y puesta en valor”, que comprende desde el año 2018 hasta la actualidad, señala.
Entre los avances más destacados, se encuentran la consolidación de muros, la limpieza de algunas zonas, la restauración de la parte palaciega del castillo respetando elementos etnográficos como palomares y divisiones históricas, lo que supone un 20% del castillo. “Hemos desmitificado muchos rumores sobre el castillo, documentando desde su fundación por Pedro González del Castillo y Portocarrero hasta su evolución como casa solariega y vivienda particular”, explicó Santiago David.
En este sentido, el arqueólogo, explica que, entre los detalles más importantes que se han revelado, han sido unos grafitis correspondientes al siglo XVI-XVII, decoración o suelos antiguos.
El castillo de Santiago de la Torre, de propiedad privada, cuenta con propiedad municipal por parte del Ayuntamiento de El Provencio, que actualmente posee dos terceras partes del edificio. Sobre ella se están centrando los trabajos de rehabilitación, investigación arqueológica y puesta en valor que se muestran en la segunda parte del documental.
La adquisición y rehabilitación del castillo ha sido considerada una auténtica «hazaña«, según Santiago David, en gran parte gracias al trabajo del concejal de Cultura de la localidad, José Manuel Triguero, quien durante varias legislaturas ha liderado con empeño este proyecto. Su labor ha sido compleja y desafiante, logrando avances significativos aunque aún queda trabajo por completar para culminar totalmente la rehabilitación del castillo.
Santiago David subraya la importancia de estas intervenciones para preservar el patrimonio: “Si se nos cae un castillo, no podremos transmitirlo a las futuras generaciones. La arqueología permite documentar, estudiar y conservar estos espacios para que quien venga después tenga información precisa”.
También lamenta estudiar el castillo en su estado actual, ya que hace apenas unos años se encontraba en mucho mejor conservación. Por ello, ha sido complicado asumir que ahora debe analizarse como ruina, cuando idealmente se habría podido investigar como un espacio funcional, una estancia o un elemento aún útil dentro de su contexto histórico
El proyecto cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de El Provencio, arquitectos como Fernando Almedilla y Yanira Huertas. Además, ha recibido apoyo financiero de la Diputación de Cuenca y permisos de la Junta de Castilla-La Mancha.
Santiago David destacó que actualmente el castillo es visitable y se utiliza para actividades culturales y recreativas, como las jornadas Santiaguillo Medieval, que permiten mostrar el trabajo arqueológico de forma práctica y cercana al público. “Es satisfactorio la puesta en valor, ver a cientos de personas de pueblos de alrededor para ver la feria medieval, conferencias o las demostraciones de los oficios que se muestran”, aseguró.
Dorian añade que esta colaboración entre arqueólogos, arquitectos y equipo audiovisual permite que el documental muestre la verdad histórica de manera rigurosa y emotiva: “Intentamos contar las historias lo más dignas pero veraces posibles del pasado y del presente, sin dramatizaciones ni ficción”.
A diferencia de la primera parte del documental, donde participaron vecinos del pueblo explicando su relación con el castillo, en esta segunda fase se ha buscado destacar a protagonistas clave y representantes del propio Ayuntamiento. La idea es que expliquen el valor del proyecto, los esfuerzos y costes que ha supuesto, y su compromiso con la continuación de esta iniciativa de rehabilitación y puesta en valor del castillo.
Aunque la segunda parte refleja el trabajo realizado hasta ahora, el proyecto de rehabilitación continúa. Santiago David explicó que están buscando fondos para la tercera fase, que permitirá ampliar la restauración y mejorar el uso público del castillo. Según el arqueólogo hay trabajo en el castillo para varios años.
Dorian concluyó destacando el impacto en la comunidad: “Es un orgullo tener un patrimonio así, rehabilitado y útil. Este documental es una mirada al pasado y al futuro, y tenerlo rehabilitado creo que es un impulso muy grande”.