Cuenca es una ciudad que se saborea a cada paso. Entre historia, cuestas y miradores, hay un rincón que se ha ganado a pulso el título de la mejor zona para salir de tapas. No es una gran avenida ni una calle turística a primera vista, pero basta con poner un pie en ella a la hora del vermú o al caer la tarde para saber que has llegado al lugar indicado.
Hablamos de la Calle San Francisco, un auténtico bulevar gastronómico donde lo difícil no es encontrar un sitio para tapear, sino decidir en cuál quedarse. Aquí, bares de toda la vida conviven con propuestas más modernas, y todos comparten en común tapas generosas, ambiente local y esa sensación de que el tiempo pasa más despacio entre amigos y risas.
Una ruta de sabor
Desde las clásicas croquetas de La Ponderosa, hasta el morteruelo del Mesón José o las cañas bien tiradas del Bar Fidel, la calle ofrece una ruta de sabor que ha conquistado tanto a conquenses como a visitantes. Las terrazas, que permanecen activas incluso fuera del verano, hacen de esta calle un punto de encuentro durante todo el año.
Y aunque Cuenca tiene otras zonas con encanto -como la Calle Fray Luis de León, la Plaza Mayor o el Barrio del Castillo-, lo cierto es que San Francisco se ha convertido en el corazón del tapeo conquense. Si aún no la has recorrido copa en mano, quizás este fin de semana sea el momento.