El grupo Cuenca en Marcha ha cuestionado en el turno de ruegos y preguntas del Pleno municipal correspondiente al mes de septiembre el contrato de servicios para la programación cultural de la Fundación Cultura Ciudad de Cuenca, valorado en 90.750 euros y con vigencia hasta 2027, al considerar que supone una privatización encubierta y se ha gestionado con falta de transparencia.
El concejal de Cuenca en Marcha, Pablo García, ha planteado su preocupación por el contrato de servicios aprobado por la Fundación Cultura Ciudad de Cuenca para la producción, desarrollo y ejecución de la programación cultural del Auditorio. Según ha explicado, el acuerdo equivale en la práctica a una externalización de la gestión cultural, sin que el patronato de la entidad haya sido informado previamente, lo que a su juicio evidencia “falta de transparencia” y “un problema de coherencia política”, dado que ha recordado que el equipo de Gobierno se había comprometido por escrito a avanzar en procesos de municipalización de diversos servicios, pero sin embargo entienden que por otro lado privatizan otros.
La concejala de Cultura, María Ángeles Martínez, ha defendido que el contrato responde a un procedimiento abierto y público, publicado en julio en el perfil del contratante, y que persigue “ser más competitivos, una programación aún más variada y llegar a públicos más amplios” sin afectar a las condiciones laborales de la plantilla de la Fundación. Martínez ha subrayado que este modelo es habitual en teatros y centros culturales de toda España, y que la Fundación mantendrá la supervisión directa del servicio.
Pese a las explicaciones, García ha mostrado su preocupación en la manera en que se está gestionando la Fundación de Cultura señalando que “se pueden hacer las cosas mucho mejor”.
Asimismo ha reclamado que decisiones de este calado se trasladen siempre al patronato explicando que podría haberse incluido este tema como punto informativo en la última convocatoria. En este sentido, el concejal de Cuenca en Marcha ha criticado además que aún no se hayan nombrado los patronos independientes ni se haya retomado el concurso para la dirección de la Fundación.
Martínez replicó que el contrato busca “dar un paso más allá” en la oferta cultural de la ciudad y garantizar la sostenibilidad del Auditorio, apoyado en la mejora progresiva de sus instalaciones.