Villar de Olalla acogió este fin de semana la VIII Jornada Medieval, una cita ya consolidada en el calendario cultural de la localidad que volvió a reunir a numerosos vecinos y visitantes. Desde primera hora de la mañana, las calles se llenaron de ambiente festivo con el montaje de las jaimas y el desfile inaugural, que marcó el inicio oficial de la feria.

La programación incluyó propuestas para todos los públicos, como talleres de danzas medievales, actuaciones de bailes árabes y el tradicional desfile de antorchas que recorrió al anochecer el casco urbano.

Entre las actividades destacó la participación del grupo Títeres Larderos, que presentó su caja mágica con la obra «El hijo del Marqués», un espectáculo de títeres unipersonales de breve duración que se representó en distintos pases a lo largo de la mañana.

Con esta octava edición, Villar de Olalla volvió a recuperar el espíritu medieval y a consolidar una cita que combina tradición, historia y entretenimiento en un mismo fin de semana.