La ciudad de Cuenca vive ya los días previos a un acontecimiento histórico. El próximo sábado 4 de octubre, las principales hermandades marianas de la capital se darán cita en la Procesión Magna organizada con motivo del I Centenario de la fundación canónica de la Real, Ilustre y Venerable Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias.
El ambiente cofrade empieza a respirar ilusión y expectación. En el caso de la Hermandad de la Borriquilla, el llamamiento a los banceros ha sido claro: que todos los que lo deseen se inscriban para poder portar a Nuestra Señora de la Esperanza, que volverá a recorrer las calles de Cuenca en un marco único y compartido con otras imágenes de la devoción popular.

El cortejo se anuncia impresionante: once vírgenes y la imagen del Cristo Descendido partirán desde la antigua iglesia de San Andrés para dirigirse hasta la Plaza Mayor, donde la llegada conjunta de todas ellas marcará el momento más solemne y esperado de la jornada.

La conmemoración de este centenario no es solo un aniversario más. Es la oportunidad de revivir la historia y la fe que, desde 1925, ha acompañado a la Virgen de las Angustias, cuya cofradía se ha convertido en emblema del fervor mariano conquense.
Junto a la imagen titular de la hermandad organizadora, estarán presentes:
- Virgen de la Esperanza
- Nuestra Señora de los Dolores de la Vera Cruz
- Nuestra Señora de la Amargura
- Soledad del Puente
- Nuestra Señora de la Soledad y de la Cruz
- Virgen del Amparo
- Nuestra Señora de la Luz
- Nuestra Señora de las Angustias (ermita)
- Nuestra Señora del Sagrario
- Cristo Descendido
El acompañamiento musical será igualmente de excepción, con la Banda de Trompetas y Tambores de la Junta de Cofradías, la Banda de Música de Cuenca, la Banda de Música de Tarancón y la Banda de Música de Las Mesas, que pondrán sonido y emoción a un cortejo que ya se anticipa inolvidable.

Cuenca se prepara así para vivir una cita marcada en rojo en el calendario, en la que la fe, la devoción y la historia se fundirán en una única voz: la de todo un pueblo arropando a sus Vírgenes en el corazón de la ciudad.
