Los sindicatos CC.OO y UGT han mostrado este sábado su rechazo frontal al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) planteado por Mahle, que afectaría a 550 trabajadores en la planta de Motilla del Palancar y a otros 190 en la de Paterna (Valencia). Las organizaciones denuncian que la medida supondría “un drama para familias enteras” y tendría un “impacto devastador” en la economía de la comarca.
Carlos Hortelano, secretario general de CCOO en la provincia de Cuenca, ha recordado que “estos 550 puestos de trabajo vienen a ser casi un 6% de la tasa de desempleo en nuestra provincia” y ha calificado el expediente como “un drama para las personas trabajadoras, un drama para familias enteras que trabajan en la empresa, así como las consecuencias tan negativas que supondrá para la economía de la provincia, de la comarca y, sobre todo, de Motilla”.
En su discurso, Hortelano, ha defendido su postura negativa ante el ERE de la empresa en la localidad puesto que entiende que “la solución no pasa por el despido de casi la mitad de la plantilla. En este sentido, ha pedido apoyo tanto de las administraciones estatales como regionales para garantizar el futuro de las personas trabajadoras y garantizar el futuro de la comarca.
Claudia Navarro, presidenta del comité de empresa, ha explicado que “del 30 de septiembre empezamos con el periodo de consultas y tenemos hasta el 30 de octubre para finalizar el proceso”. Navarro ha añadido que la asamblea celebrada este sábado ha estado marcada por “muchas dudas, había mucha incertidumbre, porque esto es la primera vez que pasa en el pueblo”. Sobre el futuro de las protestas, advirtió: “No se descarta que haya más movilizaciones, esta es la primera. Queremos mover a la gente y dar una imagen de fuerza”.

Desde los sindicatos han lanzado un mensaje de tranquilidad hacia los afectados y de confianza en el trabajo que ahora les toca lleva a cabo estas semanas. Tras cada reunión realizarán asambleas para comunicar los distintos avances en las negociaciones con Mahle.
Asimismo ha asegurado que, por el momento, la postura de la empresa con respecto a su decisión de realizar el ERE “no cambia” aunque asegura que será lo primero que intentarán hacer. Navarro explica que aún “es pronto” para saber el optimismo de las negociaciones, pero harán “todo lo que esté en nuestra mano” para revertirlo.
Jesús Lain, de UGT, ha denunciado la forma en la que Mahle ha comunicado el ERE: “De manera unilateral lo que ha hecho es trasladar 550 despidos sin consultar con el comité ni buscar alternativas”. Lain ha asegurado que, desde las administraciones, se le ha puesto la “alfombra roja para generar beneficio, pero también riqueza y empleo para la zona y de un plomazo se lo ha cargado. No han estado a la altura”.

Asimismo ha explicado que “esta empresa es de presente y de futuro, es un sector estratégico y no puede cometer estas actuaciones”.
Juan Antonio Cuevas, secretario de Industria de CCOO en Castilla-La Mancha, fue contundente: “Lo que hoy podemos ver aquí son 550 dramas. 550 dramas para esas familias, muchas de ellas que han asentado su vida en Motilla, que han comprado sus pisos, que han venido con sus ilusiones, y que de un día para otro se pueden ver truncadas”. Y añadió: “La mayor preocupación que tienen es cómo va a ser mi vida después del 30 de octubre si tanto mi pareja queda en la calle como incluso mis hijos”.

Cuevas ha señalado que Mahle ha tomado “malas decisiones apostando únicamente por un caballo dentro del sector de la electrificación. Es una empresa que puede realizar muchos trabajos y no únicamente grandes proyectos, una parte de la solución pasa el coger esos pequeños proyectos y mantener el empleo en esta planta”.
En las distintas reuniones mantenidas, les han trasladado que es una situación “coyuntural” y por eso explica que para esos casos “ya existe una herramienta como son los ERTE no a una medida extintiva y tan dolorosa para los trabajadores y trabajadoras como es el despido”.
Asimismo, Cuevas ha señalado que es una plantilla “muy heterogénea” compuesta por muchas mujeres y ha alertado de esta particularidad por las dificultades que pudieran tener en el mercado laboral.
Vicente Martínez, secretario provincial de UGT, remarcó el rechazo sindical a la decisión: “Nuestro único objetivo era mostrar un rechazo frontal, tanto en las formas como en el fondo, de esta medida que unilateralmente se ha tomado sin hacer ninguna consulta previa”. Y ha subrayado que “la empresa tiene que recapacitar y replantearse muy mucho esta medida”.

Los sindicatos insistieron en que la plantilla y la ciudadanía “no se van a quedar quietos”, por lo que no se descartan más movilizaciones.