En la pasada madrugada, agentes de Policía Local de Cuenca interceptaron a un vehículo que circulaba a gran velocidad y de forma errática. Al proceder a la identificación del conductor, los agentes observaron claros síntomas de estar bajo los efectos del alcohol.
Tras realizar la prueba de alcoholemia, el resultado arrojó 0,91 mg/l en aire espirado, una tasa que triplica el límite legal establecido. Por este motivo, se han instruido diligencias por un presunto delito contra la seguridad vial tal y como ha confirmado la propia Policía Local.
Consecuencias
En España, la tasa máxima de alcohol permitida al volante depende del tipo de conductor:
- Conductores en general:
- 0,25 mg/l en aire espirado (equivale a 0,5 g/l en sangre).
- Conductores noveles (menos de 2 años de carnet) y profesionales:
- 0,15 mg/l en aire espirado (equivale a 0,3 g/l en sangre).
Por encima de estas cifras, ya se considera infracción y, si la tasa es muy elevada (a partir de 0,60 mg/l en aire espirado o 1,2 g/l en sangre), pasa a ser delito contra la seguridad vial.
Por lo que en este caso (0,91 mg/l), no solo se supera el límite, sino que entra de lleno en el ámbito penal.