El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha avanzado que el proyecto de ley de presupuestos de la Junta de Comunidades para 2026 será expansivo y que, cumpliendo con las normas de ortodoxia, incluirá un aumento del 7 por ciento en gasto social.
García-Page ha aportado estos datos en una entrevista concedida este martes a Castilla-La Mancha Media, en la que ha valorado en primer lugar que la comunidad autónoma esté en disposición de aprobar los presupuestos en tiempo y forma, algo que «no pasa en muchas comunidades autónomas, ni en muchos ayuntamientos ni en el Estado», que ha recordado que lleva dos años prorrogando las cuentas generales y «probablemente este será el tercero».
De hecho, ha señalado que no ve «fácil» que pueda haber presupuestos generales del Estado para 2026 y aunque ha considerado que sería injusto que se convocara automáticamente un adelanto electoral si un gobierno no consigue sacar adelante las cuentas, también ha desvelado: «Yo no sería capaz de estar tres años sin unos presupuestos aprobados».
«Una legislatura entera sin poder sacar un presupuesto, para mi resulta difícil de defender, pero el aguante en política mientras que las leyes no te echen automáticamente depende de dónde tengas el listón de la dignidad pública», ha comentado García-Page.
Con todo, ha subrayado que los presupuestos de Castilla-La Mancha para 2026 serán «expansivos, muy serios» y además «cumpliendo con las normas de ortodoxia», aunque ha advertido de que «a veces las condiciones son demasiado exigentes», de forma que «si el Estado quisiera apretar más a las comunidades autónomas, se resentirían con claridad la sanidad, la educación y los servicio sociales».
También ha avanzado que serán unos presupuestos «con mucha alma», ya que se destinará un 7 % más a gasto social y se ha comprometido a que al final del mandato, el Gobierno regional habrá cumplido todo lo incluido en el programa electoral de 2023 y «en algunos casos, se está haciendo de más».
El Estatuto cumple «de la ‘a’ a la ‘z’ el espíritu de la Constitución
Por otro lado, también ha hecho alusión a que el 7 de octubre está previsto que se tome en consideración en el Congreso de los Diputados la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, un texto que «cumple de la ‘a’ a la ‘z’ con la Constitución y con «el aroma y el espíritu» de la Carta Magna.
«Castilla-La Mancha es una comunidad autónoma coherente, leal y absolutamente milimetrada con lo que se pactó en el 78. No nos hemos movido», ha valorado el presidente autonómico, que también ha ensalzado que el texto ha salido del parlamento regional con los apoyos de PSOE y PP, un mensaje que «ya de sí va a extrañar en el Congreso» y ha lamentado que «las cosas en España están como nunca hubiera imaginado, demasiado convulsas».
Con todo, ha opinado que la «mayor parte» de la crispación es «inducida», porque «hay interés político en que la gente se odien unos a otros», aunque ha subrayado que «en la calle no se palpan esas diferencias».
«La construcción de la barrera, del muro, del frontón en el que se ha convertido la política española obedece a intereses estrictamente de o la fuerza o la debilidad de los partidos políticos que hay en España», ha resumido el presidente castellanomanchego.
Ante el rechazo de Vox al estatuto, ha advertido de que ese partido «se cargaría de un plumazo las autonomías», lo que a su juicio sería también «cargarse la Constitución», como si fueran «un caballo de Troya», pero ha subrayado que precisamente ahí reside la fortaleza de la Carta Magna, porque «permita incluso a sus principales adversarios».
Por otro lado, en cuanto a las votación en el Congreso para que Cataluña asuma las competencias en inmigración, García-Page ha advertido de que la medida tiene «un tufo racista», ya que propone establecer «una política de aceptación o no de migrantes que serán aceptados en función de que se incorporen a la cultura que ellos mismos dictan».
«Significa segregar a la emigración, poder elegir entre el emigrante que entra o no, en función de que entre por la puerta cultural que le parece o por la puerta identitaria”, ha advertido el presidente castellanomanchego.
Pide un mecanismo «más automatizado» para la financiación autonómica
Asimismo, en cuanto a la negociación para la nueva financiación autonómica ha reconocido que ha perdido «la fe» en que el Gobierno central pueda aprobar un nuevo modelo y ha propuesto que se aplique un mecanismo «más automatizado».
Con todo, se ha preguntado si Cataluña «se va a sentar a la misma mesa» que el resto de comunidades autónomas para negociar el nuevo modelo de financiación que, ha denunciado, lleva once años caducado y que ha permitido, además, «que el Ministerio de Hacienda ha multiplicado sus ingresos».
Asimismo, y en cuanto al anuncio del Gobierno central de que publicará las nuevas normas de explotación del trasvase Tajo-Segura antes de que acabe septiembre para garantizar los caudales ecológicos del Tajo, García-Page ha confiado en que cumplirá el plazo que ellos mismos se han dado, que supone atender a varias sentencias del Tribunal Supremo y las directivas europea, pero ha advertido de que si no es así el Gobierno de Castilla-La Mancha está dispuesto «a iniciar acciones procesales para que se cumplan».