De Texas a Cuenca

Repite en San Mateo porque le encanta Cuenca y trae a su novio y a su amigo para que conozcan la fiesta por excelencia

Inconfundibles en medio de la marabunta. Sombrero vaquero, botas country, cinturón con hebilla, gafas de aviador y anillos de puño, por no hablar de la anatomía corporal. Son texanos de Texas, Estados Unidos. Y es la segunda vez que Sara se cruza el charco para estar en las fiestas de San Mateo, esta vez junto a su novio y su amigo, porque se ha enamorado de la parafernalia de las peñas y las carreras con las vacas enmaromadas por las calles del Casco. Eso sí, demasiado pequeñas para ellos que en sus fincas trabajan con animales que les triplican el peso y el tamaño de los cuernos. A estas las llaman cariñosamente «babys». Y con ese apelativo se divierten en la Peña de los Bisi Visyss (con más de 20 años de historia) para disfrutar como el que más desde el Mirador de Camilo José Cela.

El nexo de unión con su Estado es ESPACU, el Centro de Español para Extranjeros en Cuenca de la Universidad de Castilla-La Mancha, especializado en la enseñanza de español como lengua extranjera (ELE). La estancia media es de septiembre a mayo, aunque también realizan cursos intensivos. Una de las trabajadoras explicó a El Digital de Cuenca que en la actualidad cuentan con 24 estudiantes y tienen nacionalidades de Taiwán, Japón, Alemania… El caso de los texanos se ha consolidado porque Sara fue estudiante del curso intensivo y volvió para matricularse en el curso anual, aunque esta vez ha viajado solamente por San Mateo para enseñar la fiesta a sus seres queridos.

Un brindis por San Mateo/ Néstor Robaina

«Cuando tuvieron que hacer el control de la Policía les preguntaron ‘¿dónde vais?’, y dijo Sara ‘vamos a Cuenca, a San Mateo’, a lo que el policía le contestó ‘pues mi madre también va todos los años a San Mateo’, o sea que muchas cosas coinciden» (risas). 

Concretamente el vínculo entre el programa de español en ESPACU con su Universidad de Texas State es el escultor y pintor conquense Miguel Zapata, fallecido en 2014, por la obra que hizo para su biblioteca sobre la independencia de EEUU, al estilo de la huella que dejó en las puertas de la Iglesia de El Salvador con la temática de Semana Santa.

En el caso de Taiwán se debe a un viaje de David Segovia, el coordinador del Programa, que se fue hace 15 años a investigar el mercado y Cuenca encajó perfectamente con sus necesidades de ciudad cómoda, cercana a grandes ciudades, donde evidentemente se va a practicar mucho español por pura necesidad al no haber más grupos de su lugar de procedencia. 

«Están súper integrados, bailando, bebiendo, desfilando, les llega muy bien nuestra cultura», enfatizó la organizadora, a la vez que revelaba que ellos en Texas tienen ranchos con vacas tremendas. «¡No les tienen miedo a los cuernos! ¡Querían subirse encima de la vaquilla! Ja, ja, ja».

Los texanos desfilan con la bandera de la peña Bisi que les acoge/ Foto cedida por ESPACU

SARA, RICHARD Y GARECHT, UNOS TEXANOS MUY AMERICANOS

«Es mi segunda vez para San Mateo desde 2022 y es una experiencia genial. Muy tradicional, mucha cultura, más comunidad, eso es lo más importante de Cuenca para mí», expresaba Sara con una fuerza en la voz increíble y una sonrisa que espanta cualquier remilgo cuando se trata de disfrutar la vida.

«Y mucha fiesta, sí. Pero para nosotros es más auténtica y cultural», recalcó. «Acabamos de correr con las vacas, es muy divertido», chapurreaba Richard con sudor todavía en la frente del ajetreo, preguntándose por qué estas vaquillas tienen los cuernos tan cortos. «Es una baby vaca. Muy bebé» (risas). Él en su granja escuela también tiene caballos, burros, ovejas, cabras, lo que aquí se llamaría granja escuela allí es una especie de zoológico interactivo, mientras que Garecht trabaja en el departamento de Seguridad de la Universidad. Estarán en Cuenca hasta el día 26, porque también viajarán a Granada para pasar una noche antes de coger el avión de vuelta.

Sara, su novio y su amigo, un trío muy americano/ Néstor Robaina

«Somos de pueblos en Texas y estoy más cómoda en ciudades como Cuenca, además me siento segura aquí, puedo andar por la noche y no tengo miedo, eso es especial, ¡por fin puedo respirar y relajarme! ¡Y vivir!», gritaba al cielo la propia Sara a pleno pulmón. A esto se añade que se encuentran muy a gusto con el alojamiento del Hostal La Luz en el que Jesús y Pepa les acogen como si fueran sus hijos y se preocupan cuando llegan tarde. Hasta la madre de Sara le pide que haga caso a Jesús en todo lo que le diga y a ella no le queda más remedio que reírse por el juego que se traen unos y otros. En definitiva, es como una casa, lo cual no hace sino enriquecer más si cabe la experiencia cultural de estos extranjeros en Cuenca, que no ha hecho más que empezar.

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
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