El conquense que sigue explorando el arte a sus 69 años: “Pinto lo que me sale de mis entrañas”

Hasta el 24 de septiembre, el Centro Cultural Aguirre acoge la exposición 'Del mismo signo' de Jesús Ocaña

Desde el 3 de septiembre, el Centro Cultural Aguirre de Cuenca vibra con la exposición Del mismo signo de Jesús Ocaña, un viaje por el universo íntimo de un artista que ha hecho del color, la forma y el gesto su lenguaje.

La muestra reúne 53 cuadros que transitan entre el blanco y negro inicial para luego dar paso a una explosión de color que parece brotar directamente del alma del pintor. “Es una exposición de expresionismo abstracto, que es lo que hago habitualmente”, señala en una entrevista con El Digital de Cuenca.

Ocaña describe sus obras con palabras de otros que la han definido a la perfección: “Más color que palabra, más gesto que retrato, más partitura que lienzo”. Cada trazo, cada mancha, es un reflejo de lo que surge de sus entrañas, un diálogo silencioso entre la mente y el lienzo.

El vínculo con su maestro y espejo artístico, Bonifacio Alfonso, deja huella en la obra, no como imitación, sino como inspiración. Las horas compartidas en el taller, estampando grabados, absorbiendo la vida de la pintura hasta convertirla en propia son el resultado de lo que es Ocaña hoy como artista quedando ese poso latente. Así, Del mismo signo se convierte en un testimonio de la memoria artística y del instinto creativo que guía a Ocaña desde principios de los años 70 hasta hoy.

No hay fórmulas ni ideas preconcebidas: cada figura antropomorfa, cada artefacto, cada composición es el resultado de un impulso vital que nace del propio artista. El expresionismo abstracto se encuentra con lo surreal, la psicología con la emoción pura, y el espectador se ve invitado a perderse en este cosmos de color y forma.

Foto: Néstor Robaina

A pesar de la fuerza visual de sus obras, Ocaña asegura que no hay un concepto rígido detrás: “No tengo una idea específica. Pinto lo que me sale de mis entrañas y de mi cabeza”.

Los cuadros de Del mismo signo abarcan años de trabajo, desde 2010-2015 hasta 2025, reflejando la evolución de un artista que se define por lo que surge de su mente y no por tendencias.

Una afición, la del arte que compagina con los estudios. El año pasado, ya jubilado, Jesús Ocaña decidió matricularse en el Grado de Bellas Artes de la Facultad de Cuenca. Actualmente cursa segundo y asegura sentirse “fenomenal” entre sus compañeros, con quienes asegura llevarse muy bien. Allí continúa ampliando su universo creativo a través de la pintura, el dibujo, el grabado y la escultura.

A sus 69 años, la pintura sigue siendo el eje de su vida: “Llevo pintando desde los 15 años. Aprendí a pintar con Víctor de la Vega en el instituto y desde entonces no he parado. Ahora mismo la pintura para mí lo es todo, prácticamente me dedico a pintar y estudiar”.

Foto: Néstor Robaina

La exposición, que se enmarca también Dentro del proyecto “Días de Arte Conquense”, programado desde la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Cuenca, dirigido por María Ángeles Martínez y coordinado por Carlos Codes, reconoce que ha tenido desde sus primeros días una acogida muy positiva.

Ocaña agradece especialmente el apoyo de Codes destacando que es “un tío fenomenal, que sabía que yo tenía cuadros sin ningún problema y en cualquier momento”. Aunque reconoce que en Cuenca la venta de cuadros no es habitual, esto no le preocupa puesto que no es su principal intención recaudar grandes cantidades de dinero con esta muestra, aunque está abierto a negociar: “si alguien quiere, pues que venga a mi estudio y lo solucionamos rápidamente”.

Lo que sí desprende es verdadera vocación por esta disciplina que corre por sus venas, asegurando que, en caso de ganar algo con alguna venta de sus obras, lo usaría únicamente para reinvertir en pintura y lienzos, seguir creando y alimentar su pasión por el arte. Algo que dice mucho sobre él.

La muestra permanecerá abierta hasta el 24 de septiembre, invitando a todos los que quieran descubrir la intensidad cromática y emocional de un artista que sigue buscando, siempre, el signo que une lo humano con lo universal.

Foto: Néstor Robaina

Del mismo signo ya ha tenido una cálida acogida y promete sorprender a quienes se acerquen. Ocaña invita a cualquier interesado a verlo en primera persona: “Es una exposición muy colorida y a la gente le está gustando muchísimo. Quien quiera animarse seguro se llevará una sorpresa bastante agradable”.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
Botón volver arriba