La planta de MAHLE en Motilla del Palancar afronta un futuro incierto tras el anuncio de un expediente de regulación de empleo que la empresa justifica en “causas productivas y organizativas” y en la necesidad de “asegurar la viabilidad”.
La decisión se produce después de que uno de sus principales clientes haya reducido sus pedidos y confirmado que cesará su relación con la compañía a partir del primer trimestre de 2026. El posible cierre o reducción de actividad amenaza directamente a 550 empleados en la planta conquense, además del fuerte impacto que tendría sobre el tejido económico de la comarca, donde un gran número de empresas auxiliares dependen del sector de la automoción.
El anuncio contrasta con los planes presentados hace apenas un año, cuando la compañía fue puesta como ejemplo de crecimiento al proyectar la duplicación de su plantilla de aquí a 2026 gracias a una inversión de 40 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia Next Generation, a través del PERTE VEC y del Programa Moves Singulares.
Ese giro de rumbo ha generado preocupación en toda la zona, donde se teme un golpe “inasumible” para la actividad industrial y el empleo. Ante esta situación, CCOO Cuenca ha anunciado que estudiará a fondo la documentación comprometida por la empresa y pondrá en marcha todas las acciones necesarias para evitar la aplicación del ERE, además de reclamar la implicación de las administraciones en la defensa de los puestos de trabajo