Cuenca celebró este pasado 13 de septiembre la VIII edición de la Noche del Patrimonio con danza, música y cultura en espacios monumentales, una celebración simultánea en las 15 Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España. En este contexto, la Asociación Musical Virgen de la Luz ofreció un magnífico concierto de pasodobles en el Jardín de los Poetas, como antesala de las fiestas de San Mateo.
Bajo la batuta de Jesús Mercado, la agrupación conquense interpretó un repertorio variado que incluyó pasodobles tan conocidos como Puerta Grande, de la compositora de Beteta Elvira Chico; Peña El Mandil, de Juan Carlos Aguilar; Peñas Mateas, del profesor de música Óscar Contreras; y Ecos del Huécar, del joven músico Pepe Aguilar. No faltaron clásicos como La Giralda, El tío Caniyitas o Agüero, que pusieron en valor la riqueza cultural y musical de Cuenca.

El momento más esperado llegó con el estreno del pasodoble El Cuarto Toro, compuesto por el músico conquense Luis Vicente Cachero, que fue recibido con una larga ovación del público.
La Asociación Musical Virgen de la Luz volvió a demostrar su calidad con un concierto muy bien armonizado, aunque el emplazamiento elegido resultó limitado: el aforo máximo de 150 personas del Jardín de los Poetas dejó fuera a numerosos asistentes que, una hora antes del inicio, ya se encontraron con el recinto completo.
Una velada en la que el patrimonio, la música y la emoción se unieron, dejando a Cuenca como ejemplo de cómo tradición y cultura siguen latiendo en el corazón de la ciudad.