El lugar de Cuenca que se convirtió en un escenario de convivencia intergeneracional 

Con Adrián Algarra de coordinador

El Jardincillo de El Salvador se convirtió en un auténtico escenario de convivencia intergeneracional durante la celebración de la Noche del Patrimonio en Cuenca, una de las quince ciudades españolas reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La actividad, coordinada por Adrián Algarra, reunió a más de 150 niños y adultos en torno a algunos de los juegos populares más arraigados en la memoria colectiva conquense: la Barra Castellana, el Tángano, la Villa, los Bolos conquenses y la Calva.

Adrián Algarra

«Nuestro objetivo es que los más pequeños conozcan y disfruten los juegos con los que se divertían sus abuelos, porque forman parte de nuestra identidad cultural», explicó Adrián Algarra, satisfecho por la alta participación y el ambiente festivo.

Los asistentes no solo practicaron estas modalidades tradicionales, sino que también pudieron aprender de los monitores las reglas, técnicas y curiosidades de cada juego. «No se trata de competir, sino de compartir y mantener vivas estas costumbres», añadió Algarra.

Jornada Intergeneracional

La propuesta fue una de las más concurridas del programa y volvió a demostrar que la tradición, lejos de quedarse en el pasado, sigue teniendo un espacio en el presente y futuro de Cuenca.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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