«Dale maroma, Parri»: 36 años de pasión en Cuenca para San Mateo

Con 36 años de oficio como maromero, es ya el decano de esta tradición y este próximo 18 de septiembre recibirá la "Maroma de Oro" que concede la Peña El Mandil

Jesús Pardo Arribas, conocido cariñosamente en Cuenca como «Parri», es uno de esos nombres que van unidos a San Mateo. Con 36 años de oficio como maromero, es ya el decano de esta tradición y este próximo 18 de septiembre recibirá la «Maroma de Oro» que concede la Peña El Mandil. Un reconocimiento a toda una vida dedicada al toro y a las vaquillas enmaromadas por las calles del Casco Antiguo.

Pregunta: Parri, ¿cómo recuerdas tu primer año como maromero?
Respuesta: Como si fuera hoy. Yo siempre he sido corredor en primera línea, me gustaba mucho el toro, pero no tenía claro si me gustaría ir con la maroma. Fue Manolín, que era jefe de maromeros entonces, quien me dejó la camiseta para probar. Me animó y aquello me enganchó. Desde entonces sigo con la misma ilusión. Me encanta cuando los mozos gritan en el callejón: «¡Dale maroma, Parri!».

Jesús Arribas ‘Parri’/Foto de Néstor Robaina

P: Has visto de cerca la evolución de San Mateo. ¿Cómo la valoras?
R: Para bien, sin duda. Ahora el ganado se escoge muy bien y eso garantiza una buena tarde de carreras por el Casco Antiguo. Antes nos traían lo que quería el ganadero, restos de desecho que no daban juego ninguno. Hoy las cosas son distintas.

P: Tu vida ha estado ligada al toro, no solo en San Mateo.

R: Sí. Empecé de novillero, aunque vi que no iba bien. Cambié el carné y me hice de plata. He tenido una trayectoria muy buena como banderillero y hasta hace poco he estado en activo. Ahora ya jubilado, pero con el orgullo de haber ido a las órdenes de «El Javi», Paco Benito, Noelia… de muchos. Le debo todo al toro.

P: ¿Qué opinas del nuevo reglamento que afecta a San Mateo?
R: No lo tengo muy estudiado, pero creo que quien lo ha hecho nunca se ha puesto delante de una vaca ni ha corrido por la Plaza Mayor. Hay cosas que habría que revisar porque no son convenientes.

P: ¿Cómo debe ser la vaca ideal para San Mateo?
R: Tiene que ser una vaca con pies, fuerte de riñones y con mucha cara. Que no se la avasalle, que tenga su terreno, que no la agobien. Esa es la vaca que de verdad da juego en San Mateo.

Jesús Arribas ‘Parri’/Foto de Néstor Robaina

P: El 18 de septiembre recibirás la «Maroma de Oro». ¿Qué supone para ti?
R: Estoy muy orgulloso y agradecido a la Peña El Mandil por este premio. Es un reconocimiento muy bonito, aunque yo ya me siento premiado por las peñas mateas y por todos los aficionados que han confiado en mí durante tantos años.

P: Déjame que te lleve a la infancia… ¿te acuerdas cuando entrenabas en los depósitos del agua de los Tiradores Altos?
R: (Ríe y se emociona) Hace mucho de eso, Rafa… Qué memoria tienes. Yo vivía en los Tiradores Altos, junto a la ladera del Cerro del Socorro, y me iba a los depósitos a soñar. Con mi capote, mi muleta, mis banderillas… Quería ser torero y lo intenté. No lo conseguí del todo, pero el Señor del Puente me ayudó a cumplir mi sueño a mi manera. Han pasado más de cuarenta años, pero aquella ilusión sigue viva en mí.

Así es Parri: cercano, emocionado, agradecido. Un maromero de los de siempre, al que este San Mateo le colgarán la maroma de oro, pero que para Cuenca ya brillaba desde hace décadas.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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