La ciudad de Cuenca ha viajado este fin de semana a la Edad Media con la recreación histórica de su conquista. Tal y como ocurrió hace 848 años, el rey musulmán Abu-Beka entregó simbólicamente las llaves de la ciudad al monarca castellano Alfonso VIII, que en 1177 tomó Cuenca tras un largo asedio.

Cientos de actores, músicos y figurantes dieron vida a este episodio clave para la historia no solo de la ciudad, sino también de Castilla y del Reino de España. Ataviados con trajes de época, recrearon la solemnidad del momento ante los numerosos espectadores que abarrotaron la Plaza Mayor del Casco Antiguo para presenciar la rendición del rey árabe.

La representación comenzó con el desfile de tropas cristianas y musulmanas, que partieron respectivamente desde la calle San Pedro y desde la iglesia del Oratorio de San Felipe Neri para encontrarse frente a la Catedral. Allí se escenificó el acto central con los reyes Alfonso VIII y el de Aragón a caballo, acompañados por sus séquitos.
En la organización han participado la Asociación Recreacionista Conca, Engatos Teatro, Tiruraina, la Asociación de Peñas Mateas y numerosos particulares, además de un grupo de caballistas que aportaron realismo al espectáculo.

El ambiente festivo se vio acompañado por la buena temperatura de estos días, propios del veranillo de San Miguel, lo que favoreció la asistencia masiva de conquenses y visitantes.
La jornada se completó con un homenaje poético-musical a Alfonso VIII en la Plaza Obispo Valero y culminará a medianoche con la «Noche de fuego y circo» en el Mercado Medieval, que pondrá el broche final a un día en el que Cuenca volvió a convertirse en una ciudad medieval.