Se fue Gustavo Torner, el artista total

Personalidades del arte y la cultura recuerdan al creador conquense fallecido a los 100 años

El artista conquense Gustavo Torner falleció ayer en su domicilio a la edad de 100 años. Formado como ingeniero de montes, abandonó su carrera técnica para entregarse por completo al arte, disciplina en la que fue pintor, escultor, diseñador, escenógrafo, fotógrafo, creador de vidrieras y comisario de exposiciones.

Desde su primera exposición individual en 1965 en las Escuelas de Aguirre de Cuenca, su trayectoria fue imparable: participó en más de sesenta exposiciones, entre ellas la gran retrospectiva que le dedicó el Museo Reina Sofía en 1991. Su nombre queda inscrito en la historia del arte contemporáneo español como un creador total y profundamente original.

La obra artística

Marta Moset, directora del Espacio Torner, lo define así: «Su obra es una reflexión donde pintura, escultura y arquitectura dialogan entre sí. Es un gran creador con una sensibilidad extraordinaria».

El crítico y profesor Miguel Cereceda, de la Universidad Autónoma de Madrid, destaca: «Torner pasa de un lenguaje abstracto a otro más geométrico. Su obra es muy visual, muy espectacular. Es una figura imprescindible del Grupo de Cuenca».

El pintor Papartus subraya: «Su obra es sobrecogedora, íntima, espectacular, maravillosa. Un gran creador».

La luz de la Catedral

Para Miguel Ángel Albares, director de la Catedral de Cuenca, su intervención en el templo marcó un antes y un después: «Supo recuperar la luz original del gótico. Es incuestionable que la extraordinaria luz de la catedral, entre mística y dorada, es eminentemente creación de Gustavo Torner. No es solo una intervención técnica, sino simbólica. Todo el espacio lo convierte en una experiencia estética y espiritual».

El vínculo con Cuenca

María Ángeles Martínez, concejala y diputada de Cultura, lo resume con rotundidad: «La ciudad le debe absolutamente todo. Es uno de los artistas con más facetas de creación del país y, seguramente, el que tiene más obra repartida por las calles y edificios de distintas ciudades de España».

El historiador Arturo Sagastibelza, uno de sus mayores conocedores, destaca su fidelidad a Cuenca: «Nunca quiso abandonar la ciudad; tras recorrer medio mundo, siempre volvió aquí, donde mantenía su único estudio y desarrolló su obra». Y resume su legado en una frase: «Una contribución absolutamente original, en la que van unidas la calidad artística y la profundidad humana».

Legado y reconocimiento

En Cuenca deja esculturas como A la Constitución (1986) o el Monumento Conmemorativo del VI Congreso Forestal (1966), además de hitos como su participación en la creación del Museo de Arte Abstracto Español junto a Fernando Zóbel, el diseño del Museo del Tesoro de la Catedral, el Espacio Torner y la donación de 88 obras al Ayuntamiento.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, lo ha definido como «una figura clave del arte contemporáneo español».

Con su fallecimiento se apaga una de las luces más brillantes del arte contemporáneo, pero Cuenca y España entera conservan su legado: la huella indeleble de un creador total.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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