Vecinos de un pueblo de Cuenca se unen para crear una obra única

Con la participación de un taller colectivo, vecinos han creado un fanzine con fotografías antiguas, que estará disponible en el Ayuntamiento de Villaconejos del Trabaque

Villaconejos del Trabaque acogió el pasado 29 de agosto un original taller de Fanzine Collage, en el que vecinos de todas las edades se reunieron para crear una revista colectiva a partir de fotografías antiguas y actuales de la localidad. La iniciativa fue organizada por el Ayuntamiento en colaboración con La Fenêtre, empresa cultural dirigida por Miriam Gascón y Luis Felipe.

“El taller tiene dos vertientes muy claras. Por un lado, funciona como arteterapia, porque facilita que la gente se exprese a través de la imagen sin la presión de la palabra, y, por otro, sirve para recuperar la memoria histórica de los pueblos”, explica Gascón a El Digital de Cuenca.

El fanzine es una publicación de baja tirada, hecha de forma independiente y generalmente de manera artesanal por el usuario, que recoge contenidos creados por los propios participantes.

Suele tener un formato pequeño y puede incluir textos, fotografías, collages o ilustraciones, reflejando intereses o experiencias de una afición o un tema en particular. Se puede plegar, creando una especie de revista en diferentes disposiciones como, por ejemplo, un tríptico.

Foto: Cedida

Aunque se hizo un llamamiento vecinal a través de redes sociales buscando fotografías antiguas o actuales de la localidad, las imágenes empleadas procedieron, en gran parte, de una página web local que recopila miles de fotos antiguas de Villaconejos del Trabaque, además de las aportaciones de dos vecinos anónimos que enviaron instantáneas recientes, pero que finalmente no pudieron asistir al taller. Entre el material seleccionado había escenas de la jota, rondallas, lavanderas, oficios tradicionales y fiestas populares.

El visionado de estas fotos generó momentos de gran emoción recuerda Gascón: “En una imagen salía una niña pequeña y una mujer de 40 años y decía, pero si esta soy yo, o por ejemplo, un señor de setenta y pico años se encontró a él de niño en las imágenes. Fue muy entrañable”, señala la responsable del taller.

Foto: Cedida

La actividad reunió a unas 24 personas, un número que superó las expectativas de la organización. Gascón destaca especialmente la participación de hombres mayores del pueblo, un perfil poco habitual en este tipo de talleres al que suelen acudir mujeres mayores, por lo general. Entre ellos, Marcial, un vecino de 94 años, recuerda cómo a pesar de sus problemas de visión creó una de las páginas más llamativas del taller de fanzine.

“Fue emocionante ver cómo se lo tomaban tan en serio. Explicaban el simbolismo de su obra, reflexionaban sobre su infancia. Se generó una atmósfera muy intensa y positiva”, recuerda Gascón.

Foto: Cedida

Cada participante elaboró una página con su collage sobre cartulina. Posteriormente, el material se recopiló en un fanzine de formato A5 que ahora se está imprimiendo. Habrá ejemplares para cada participante y uno especial, con papel de mayor gramaje, que quedará en el Ayuntamiento como archivo comunitario para que lo pueda visualizar cualquier persona.

Desde La Fenêtre defienden que este tipo de propuestas son esenciales para mantener viva la cultura en las localidades incluso más pequeñas. “En los pueblos, el hecho de que sean menos personas, no debería significar menos oportunidades culturales. Cada vez que hacemos un taller comprobamos que la gente participa con ganas y que hay un enorme interés por el arte en el medio rural”, reivindica Miriam Gascón.

Asimismo, también señala que existen muchos clichés sobre la gente de pueblo, que a veces se perciben a sí mismos como menos capaces que quienes viven en la ciudad. Sin embargo, aclaró que esta visión es injusta: “Eso que tenemos por ‘cazurro de pueblo’ o ‘paleto’ también hay en la ciudad, sin ánimo de ofensa a nadie, y gente cerrada o que le cuesta entender cosas hay en todas partes. En los pueblos esa situación no se refleja, todo lo contrario, encontramos una enorme apertura y disposición a participar”, explica.

En este sentido, pone en valor la aportación de este tipo de propuestas a la vida cultural y social de los municipios: “ayudan muchísimo a generar piña entre los vecinos y bueno sobre todo también a generar alternativas de ocio que no sean siempre las mismas y que no caigamos en la dinámica de generalizar quién los pueblos gusta o no gusta una cosa u otra”.

El taller de fanzine se suma al mural colectivo realizado días antes con los niños del municipio, consolidando una apuesta por actividades creativas que fortalecen la identidad local y fomentan la convivencia intergeneracional.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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