Este barrio de Cuenca pide que se vuelva al anterior sistema de autobuses urbanos ante el caos actual

Se muestran muy molestos

El nuevo sistema de autobuses urbanos, en marcha desde el pasado 1 de septiembre, ha generado un profundo malestar en el Barrio de Casablanca. La Asociación de Vecinos, presidida por Mari Carmen Checa, ha pedido públicamente que se recupere de manera provisional el modelo anterior de transporte «hasta que se garantice un servicio claro, justo y realmente útil para la ciudadanía».

Maricarnen Checa/ Foto de archivo de Néstor Robaina

La asociación denuncia que la reorganización del transporte público ha resultado confusa y especialmente perjudicial para las personas mayores. «Es desolador ver a nuestros vecinos sin saber dónde deben esperar el autobús, desorientados y teniendo que preguntar en la calle», apuntan desde el colectivo.

Línea de bus

Uno de los principales focos de críticas se centra en la Línea 3, la que da servicio al barrio, que consideran «ineficaz y confusa», con recorridos demasiado extensos que no se cumplen en tiempos ni horarios. Según explican, esto ha dejado sin servicio zonas como la Plaza de Toros, la Avenida de Castilla-La Mancha, Reyes Católicos o barrios colindantes como Las Quinientas y Santa Mónica-Siglo XXI. También lamentan que el Paseo de San Antonio siga sin estar incluido en las rutas.

Otro de los puntos conflictivos es el intercambiador, que carece de marquesinas, lo que obliga a los viajeros a esperar «a la intemperie, sin protección frente a la lluvia, el viento o el sol».

Las frecuencias tampoco convencen a los vecinos. Lo que se presentó como un servicio cada 30 minutos se traduce en esperas que alcanzan la hora, con colas, aglomeraciones y el malestar de quienes dependen del autobús para trabajar, acudir a consultas médicas, realizar gestiones o llevar a los hijos al colegio.

Barrio Casablanca/Néstor Robaina

A los problemas de organización se suman los técnicos y económicos. La aplicación móvil no refleja horarios ni tiempos de espera reales y, en muchos casos, los transbordos no se registran correctamente, obligando a los usuarios a pagar dos billetes por un único trayecto.

La Asociación de Vecinos de Casablanca pide que, mientras no se resuelvan estos fallos, se restituya el sistema anterior, «más sencillo y comprensible, sin obligar a pasar por el intercambiador». Asimismo, reclaman que se estudien mejoras a futuro, como ajustar la Línea 3 para que sea más eficaz, pero insisten en que «lo urgente ahora es evitar que los vecinos sigan sufriendo un transporte ineficaz y excluyente».

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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