El municipio de Garcinarro vivió el pasado 9 de agosto una jornada histórica para los aficionados del motor. Se celebró la primera concentración de coches clásicos, combinada con una exhibición de drifting a cargo de Nacho del Arco, piloto de drifting, que superó todas las expectativas de los organizadores y vecinos.
Cristian Moreno, principal impulsor del evento, explica a El Digital de Cuenca que la idea surgió de manera personal por su amor a los coches, tras proponerle a Nacho, fruto de su amistad con el piloto, llevar su exhibición a Garcinarro su pueblo y complementar el evento con una concentración de vehículos clásicos.
“Al principio pensábamos que con 15 coches ya nos dábamos por satisfechos. Al final llegaron 48 vehículos entre coches y motos, se sirvieron más de 250 cenas y superamos con creces las expectativas”, comenta Moreno.
Entre los modelos destacados se encontraban un Seat 600, además contó con la participación de miembros del Club de Clásicos de Cuenca. La afluencia de público fue notable, con vecinos de Garcinarro y de pueblos cercanos como Buendía o Vellisca, que llenaron las calles de este municipio de menos de 100 habitantes.

La exhibición de drifting fue uno de los momentos más aplaudidos, ya que muchos asistentes veían por primera vez maniobras de derrape en vivo, todo ello además con la experiencia de un piloto especialista como Nacho del Arco, piloto de drifting @delarcomotor en redes sociales.

Moreno comenta las sensaciones del piloto invitado destacando que, en sus palabras, Del Arco le comentó que, de todas las participaciones que había hecho, sin duda ésta, era la que más le sorprendió de manera positiva con diferencia ya que “el público se comportó de manera ejemplar y se sintió muy arropado, sorprendido por la acogida en un pueblo tan pequeño”.
El evento contó con la colaboración de unas 15 personas encargadas de la organización, garantizando la seguridad y el buen desarrollo de todas las actividades. Para Cristian, sacar adelante la primera edición fue “un orgullo, un reto y un placer; demuestra que con ganas y con empeño se pueden conseguir cosas muy grandes”.
En un momento donde muchos pueblos rurales luchan por mantenerse vivos, Moreno subrayó la importancia de realizar iniciativas como esta para revitalizar la vida de los municipios más pequeños: “Deberíamos centrarnos más en crear y promocionar actividades que den vida a los pueblos de la España rural, en lugar de estar siempre pendientes de la crítica”.
Con vistas al futuro, la organización ya contempla una segunda edición. “Si el evento crece, el próximo año podríamos trasladar la concentración al campo de fútbol para tener más espacio y acoger a más coches”, adelantó Moreno.
La primera concentración de Garcinarro confirma que incluso en municipios pequeños es posible dinamizar la vida local y atraer a vecinos y visitantes, dejando claro que “quien tiene un pueblo tiene un tesoro porque en una ciudad grande sería impensable montar algo así, y aquí se hizo realidad”, concluye.