Desde que sucediera en 2012 el asesinato de Marcial Hidalgo, exalcalde de La Gineta (Albacete), en una finca de Casas de Benítez (Cuenca), hasta hoy han pasado 13 años y todavía no se conoce quién fue el autor de los hechos. «El tema sigue en investigación por parte de la UCO de la Guardia Civil», confirmó el abogado de la familia en El Digital de Cuenca.
Efectivamente, Antonio Núñez-Polo confirmó que «hubo unas pruebas biológicas hace años que tampoco arrojaron ningún vestigio para avanzar en la investigación» y se mostró convencido de que «ya no va a haber novedades hasta que haya un avance significativo». A esto se suma que no hay ningún acusado ni imputado en el caso: «Hay un señor al que se le tomó declaración en tres ocasiones porque era sospechoso, pero ni siquiera está imputado por el Juzgado» (un hombre que tenía arrendado un trozo de una finca para aprovechamiento de las tierras). Y añadió: «Ya se ha llegado a un punto en el cual las gestiones que hace la Guardia Civil son a nivel interno, no pasan por el juez, porque ya no tiene sentido continuar con las diligencias judiciales al no haber un sujeto pasivo a procesar».
LOS ERRORES SE PAGAN
Tirando del hilo, Núñez-Polo reconoció que «este es uno de los crímenes sin resolver que quedan en España y, por desgracia, no es el único». Personalmente tiene una teoría acerca del motivo por el que ha ocurrido y es «una deficiente aplicación de los protocolos en las primeras 24-48 horas». Es decir, que habría habido una «deficiente actuación» que ha provocado que no se haya podido identificar al causante del crimen.
«No puede ser que llegue una pareja de la Guardia Civil hora y media después del aviso al lugar del crimen, que en el lugar del crimen haya veintitantas personas, que el cadáver lo hayan tocado varias personas, que el arma del crimen la hayan manipulado varias personas, que luego entren en la vivienda (que, al parecer, estaba revuelta) y no tomen huellas dactilares ni tomasen nada», expresó con impotencia. A su juicio, «todas esas cosas, al final, se pagan». Desde 2021 no hay ninguna novedad y no se extraña de que los familiares quieran «pasar página».
Precisamente, el alcalde del municipio conquense de Casas de Benítez, Samuel Mondéjar, recordó la rueda de prensa que convocaron los familiares en 2016 en la que ofrecieron una recompensa de 50.000 euros a quien pudiera ofrecer algún dato para identificar al culpable o a los culpables. Sabía que el exalcalde vivía en la finca El Peñón, propiedad del fallecido tras heredarla de su padre, y trasladó que en su momento el caso fue muy comentado en el pueblo. Sin embargo, «aquello fue pasando con el tiempo y la cosa se ha ido enfriando», según constató Mondéjar en El Digital de Cuenca.

LA CRÓNICA DE LOS HECHOS
El suceso ocurrió el 23 de abril de 2012, cuando Marcial Hidalgo apareció asesinado en su finca con un disparo en el costado y otro en el corazón, realizados con una pistola de calibre 7.60 que apareció junto a su cuerpo. Tenía 63 años.
Había dos líneas de investigación, un análisis de laboratorio y otro de balística y arma del crimen. Alonso Hidalgo, uno de los hijos, así lo confirmaba: «Se mandó al Instituto de Toxicología de Madrid la ropa de mi padre, así como la cartera y la pistola que se encontraron junto a él, en ellos se han encontrado dos restos biológicos, ADN de dos desconocidos, uno en el cargador de la pistola y otro en una tarjeta de la cartera». Había además un libro que también analizaron, hallado sobre un antiguo mueble de madera.
Tras solicitar el acceso al sumario, Hidalgo expresó: «Son más de 10.000 folios y de su examen hemos empezado a tener conocimiento de cosas que nos han dejado perplejos». La principal es que la mujer que cuando ocurrieron los hechos era pareja del sospechoso declaró a la Guardia Civil y al Juzgado que había estado con él en el momento de los hechos (entre las 10:30 y las 10:45 horas), pero después declaró que no vio al sospechoso hasta las 11:12 horas y que estaba «blanco y nervioso».
«Indicios de quién puede ser el culpable hay muchos, incluso hay gente que tenía una coartada y que, tal y como recoge el informe de la UCO, luego se desdijo de lo dicho, pero todo eso en la justicia española no vale para nada», lamentó el hijo en aquella rueda de prensa.
ENTRE LOS CRÍMENES SIN RESOLVER
No se explicó el alcalde de Casas de Benítez, al igual que cualquier vecino, que no se pudiera esclarecer quién lo mató, habiendo encontrado restos de ADN en el arma con la que se efectuaron los dos disparos. «La justicia sabrá», señaló con impotencia Samuel Mondéjar. En su opinión, de nada sirve opinar sobre si fue un ajuste de cuentas o algo más turbio porque la investigación judicial es la que debe determinar las causas oficiales de este homicidio: «Lo que te pueda decir son averiguaciones o pensamientos míos, lo peor es que está sin resolverse», como recordó El Digital de Albacete.
Dejó claro cómo están las cosas ahora mismo: «No se sabe si la justicia tendrá avances en el caso o no, lo último que sé es que los familiares pidieron al Juzgado que esto se esclareciera y fuera de eso no hay más avances en el tema», concluyó en relación a la instrucción desarrollada por el Juzgado nº 2 de San Clemente y a las investigaciones del fiscal jefe de Castilla-La Mancha y la UCO de la Guardia Civil.
Tampoco el abogado pudo, ni en aquel momento ni ahora, llegar a la conclusión de que la persona que en su día fue llamada a declarar por la Guardia Civil pudiera ser el autor del crimen. «Hay un porcentaje de crímenes en España que están sin resolver a día de hoy y este caso es uno de ellos», lamentó Núñez-Polo en la última comunicación establecida con este periódico.
Aun así, quien pudiera tener alguna pista al respecto puede ponerse en contacto con la Guardia Civil llamando al 062.