A propuesta de la Corporación Municipal y con el respaldo de los vecinos, el municipio rindió homenaje a la Bandera de España, símbolo de identidad y unión nacional.
El acto contó con la participación de la Agrupación de la Base Aérea de Torrejón de Ardoz, bajo la coordinación de la Subdelegación de Defensa en Cuenca. Un nutrido grupo de militares y miembros de los Cuerpos de Seguridad del Estado, muchos de ellos naturales de la localidad, acudieron al evento, tanto en activo como en reserva o ya retirados.
Con los sones del Himno Nacional, interpretado por la Banda de Música de Villarejo de Fuentes, la enseña fue portada por seis militares en activo, hijos del pueblo, y posteriormente izada en la Plaza del Coso, escenario de generaciones y testigo de la historia de la villa. Tras la ceremonia, la banda ofreció un concierto de marchas militares, al que siguió un Vino de Honor en el Centro Social. Allí se produjo un intercambio de presentes entre la Subdelegación de Defensa, la Base Aérea de Torrejón, el Ayuntamiento de Albendea y la empresa Avatel-Telecom, patrocinadora del acto.
Albendea, engalanada para la ocasión, recibió a numerosos visitantes de toda la comarca. El homenaje a la Bandera supuso el colofón perfecto a un verano cultural especialmente intenso, marcado por el centenario de la relación del pueblo con el Ejército del Aire.
Entre las actividades desarrolladas desde el mes de julio destacó la exposición sobre los orígenes de la aviación militar en la Alcarria, instalada en el Colegio Público con fondos del Museo del Aire y del Espacio de Cuatro Vientos. También se celebraron conferencias sobre la aviación, los Tercios Españoles o los primeros cristianos en la comarca, además de visitas guiadas al aeródromo republicano y al Centro Comarcal de Emergencias.
El programa incluyó asimismo charlas sobre el Catastro de la Ensenada en Albendea, un estudio del pergamino que concedió el título de villa en 1537 firmado por Carlos V y otra sobre la arquitectura de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Las visitas al castro celtíbero, la necrópolis visigoda, la Ruta de la Lana y al patrimonio monumental de localidades vecinas completaron la oferta, con la colaboración de la Diputación Provincial de Cuenca.
En definitiva, Albendea ha vivido un verano cultural de primer nivel que ha tenido su punto culminante en este solemne homenaje a la Bandera de España, un acontecimiento que ya forma parte de la historia local.