Castilla-La Mancha destaca por su riqueza turística, cultural e histórica, pero en los últimos años su cocina ha ganado un gran protagonismo y se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos.
Numerosos pueblos castellanomanchegos se han consolidado como paradas obligatorias para los amantes del buen comer. Algunos de ellos son ampliamente conocidos, pero también hay pequeñas localidades menos populares que sorprenden con propuestas gastronómicas de primer nivel.
En este contexto, National Geographic ha elaborado recientemente un ranking de municipios poco conocidos de la región que merecen una visita por la calidad de su oferta culinaria. El listado incluye localidades repartidas por las provincias de Albacete, Cuenca, Guadalajara y Toledo.
Huerta del Marquesado
En Cuenca, el destino elegido por la prestigiosa revista es Huerta del Marquesado, un diminuto municipio de tan solo 173 habitantes que ha entrado en el mapa gastronómico gracias al restaurante Fuentelgato.
«El respeto por el producto y por los artesanos son las dos patas que hacen posible la filosofía de trabajo de Olga García y Álex Paz, quienes trabajan directamente con productores de la zona para elaborar un recetario especialmente ligado a la estacionalidad de su entorno, la tierra y el mar», señala National Geographic.
Además, el establecimiento cuenta con una carta de vinos moderna, joven y bastante amplia, pensada para acompañar a los diferentes platos del menú.
Castilla-La Mancha, con su combinación de tradición y creatividad, continúa consolidándose como un destino imprescindible para quienes buscan experiencias gastronómicas auténticas.