Por tercer día consecutivo en el nuevo recinto de conciertos en el estadio La Fuensanta volvía a sonar la música. Esta vez ha sido dentro del festival Indispensables que colgaba el cartel de entradas agotadas dentro de la programación de las Ferias y Fiestas de San Julián. Con la apertura de puertas a las 18 de la tarde, comenzaron a entrar las primeras personas para ir llenando los huecos del recinto con una capacidad para 7.000 personas mientras esperaban el inicio de los conciertos.
Pasadas las 18:30 de la tarde hacía su aparición Das Model. Con poco público aún en la pista, dejaron un inicio discreto pero con destellos de calidad, donde brilló la potencia vocal de Sheila Ponce. Con su estilo propio de rock alternativo, la banda puso todo sobre el escenario tratando de sacar los primeros pasos ante su público, jugando en casa. Acompañados por Jorge Escobedo a la guitarra, Juanra Fernández al bajo y Jesús Antúnez en la batería, el grupo conquense ofreció en poco más de media hora un repaso por su mejores éxitos con temas como Toxic Lovers para calentar motores.
Con una hora de diferencia entre el primer concierto y el segundo, pero puntuales a su cita, llegaba el turno de Sexy Zebras.
Los madrileños comenzaron con una cuenta atrás un tanto peculiar al son de Caracol, de su último álbum llamado Bravo, pero que les funcionó a la perfección. Mientras ellos aún no habían aparecido en el escenario la canción sonó de principio a fin animando al público. Fue la cuenta atrás perfecta, ya que en cuanto salieron, la fiesta explotó. Fieles a su estilo irreverente, conectaron con el público desde el primer minuto, con seguidores entregados, algunos lucían camisetas de la banda, que saltaban al ritmo de cada golpe de guitarra.
Gabriel Montes, a la voz principal y al bajo, y José Luna, a la guitarra y también a la voz, lideraron un show en el que hubo momentos para todo: con Jaleo se desató la locura y la pista se convirtió en un hervidero, mientras que con temas como Charly García o Pogo el ambiente subía todavía más. En el primero, muchos corearon el estribillo a la vez que imitaban con los brazos el gesto de nadar, siguiendo la letra de la canción; en el segundo, la pista acabó convertida en un pogo, ese choque colectivo y descontrolado de saltos y empujones tan propio del rock, cumpliendo al pie de la letra el título.
Pero como toda buena velada, tenía que llegar el final y, tras una hora de concierto, se despidieron con Tonterías (2022), agradeciendo la entrega de un público que lo dio todo de principio a fin.

Acababan y comenzaba un Dani Fernández que llegó como un torbellino. El de Alcázar de San Juan hizo un concierto sobresaliente, enganchó a los conquenses desde el inicio y terminó con la camiseta de la Balompédica Conquense, igual que este pasado viernes hizo Eva Amaral.
‘Bailemos’, ‘Disparos’ o ‘Me has invitado a bailar’ hicieron bailar a los conquenses, que se desgarraron al mismo tiempo que lo hacía un Dani Fernández que supo conectar con el público, incluso bajó a nivel de los asistentes para cantar con ellos.
Energía total y mensajes entre canciones, incluso cantó una de Supersubmarina para homenajear a uno de los grupos favoritos del Fernández, quien también apuntaba, con una gran humildad, el sentirse orgulloso de poder actuar antes de ‘Viva Suecia‘ y después de ‘Sexy Cebras’.

Acababa por todo lo alto y con ganas de más, tanto el público como el cantante, por ello no se hizo esperar su siguiente aparición, la cual fue con ‘Viva Suecia’ con su canción ‘Lo siento’.
Y es que el grupo murciano dejó impresionado a los presentes. Con algo menos público que Dani Fernández, cautivó desde el inicio con su ritmo, sus canciones y una gran puesta en escena.

Sus fans, vestidos de amarillo y con las letras de «Viva Suecia» se desgatillaban con sus canciones en un concierto sensacional y con ganas de más, así se quedaron todos los presentes antes de dar paso a los DJs.
Sin duda un día grande para Cuenca, con grupos que dejaron huella y con conciertos para destacar y recordar para siempre