El alcalde Darío Dolz, como un ciudadano más, hacía su primera compra aprovechando la inauguración del tan ansiado supermercado de Mercadona que los conquenses han visto levantar hacia el cielo de día y de noche en tiempo récord.
-«Alcalde, ¿qué tal la experiencia?».
-«Me faltaba Casera, bueno más cosas, ya vendré con más tranquilidad. Pero he notado que los pasillos son anchos y todo está donde tengo en la cabeza que están las cosas».
-«Se nota la amplitud, sí».
-«En fin, los cimientos estos los he pagado yo».
-«Bueno, tú y todos, ja, ja, ja».
Y entre risas discurría la visita de las autoridades políticas entre la marabunta de carros que tenían que echarse a un lado por el paso de la comitiva, y la expectación de cientos de personas que habían acudido al supermercado el día de su estreno por aquello de la curiosidad ciudadana.
«Olé, está toda la plana mayor», decían unos. «Aunque ahora toca buscar dónde están los productos», comentaban otros. Pero todos estaban encantados con el despliegue de alimentos y la buena organización de la empresa en su primer día.
Como puntos clave, el espacio «Listo para comer» con productos ya elaborados y de rápido consumo dentro o fuera del establecimiento, la sala de esparcimiento para el personal donde se puede consultar su exhaustivo organigrama de turnos y libranzas, o el área de almacén con una delimitación exquisita por categorías comerciales y otros usos de carga y descarga.
Una mañana que no ha pasado desapercibida para ningún conquense que esté al tanto de la actualidad de su ciudad y que, por supuesto, El Digital de Cuenca no podía perderse.
































