Toros, hípica, feria de artesanía, deporte, actividades infantiles y la tradicional verbena en el parque del Vivero conforman un programa variado que busca atraer a todos los públicos
Como cada año, la ciudad se llena de ambiente festivo y expectación. Los conquenses afrontan con ilusión estas jornadas, aunque también con propuestas y sugerencias para seguir mejorando una programación que forma parte de la identidad local.
El Digital de Cuenca ha salido al corazón de la ciudad, la calle Carretería, para preguntar a los conquenses qué opinan de la programación organizada por la Concejalía de Festejos, qué actos tienen previsto disfrutar y qué aspectos creen que deberían mejorarse en futuras ediciones.
Rosi Martínez asegura que acudirá tanto a los toros como a la hípica porque «los carteles son muy atractivos». No obstante, echa en falta un concierto gratuito «como pasa en muchas ciudades, por ejemplo en Madrid con las fiestas de San Isidro». Además, considera excesivo el precio de tres euros para acceder a la hípica: «Con uno era más que suficiente».

Juan Carlos Arribas afirma que irá a los toros y a los conciertos. «Me gusta cómo está programada la feria porque hay actividades para todos los públicos», señala.

Ángel y Belvis, conquenses de la provincia, comentan que su plan es dar una vuelta por el recinto ferial: «Un día o dos siempre nos gusta venir». Sin embargo, Belvis añade que eliminaría los toros porque se declara antitaurina: «No entiendo esa diversión».

Manuel Piñango prefiere las actividades deportivas y acudirá a una corrida de toros acompañado de su hijo: «Él elige cuál». También asistirá al pregón y pide que en próximas ediciones se refuerce la programación para personas de mediana y avanzada edad: «Creo que es escasa y no nos vemos identificados».

José Triguero, por motivos laborales, no podrá disfrutar de las fiestas: «En ferias trabajo mucho más por el aumento de población que recibe la ciudad». Si pudiera, elegiría los toros y algún concierto.

Pablo Lozano participará en el campeonato de bádminton y reconoce estar muy ilusionado. También asistirá al concierto del sábado 30 de agosto. «La feria está bien como está. A mí me gusta», afirma.
Finalmente, Valeria Pérez confiesa que no suele acudir a los actos de feria: «No presto mucha atención al programa, la verdad es que no me interesan las fiestas». Sobre posibles cambios, considera que «está bien como está».

La Feria de San Julián vuelve a mostrar así su diversidad de propuestas y la variedad de opiniones que despierta entre los conquenses. Mientras unos destacan la riqueza del programa y el ambiente festivo, otros subrayan aspectos a mejorar como los precios o la ausencia de conciertos gratuitos. Lo que sí queda claro es que, un año más, la ciudad vive con intensidad unas fiestas que siguen siendo punto de encuentro para vecinos y visitantes.

