El Ayuntamiento de Cuenca ha abierto este verano el proceso de presupuestos participativos, una herramienta de democracia directa que permite a los vecinos decidir el destino de una parte de las inversiones municipales. En 2025, la cuantía reservada asciende a 331.000 euros, el 10 % del capítulo de inversiones.
Podrán presentar propuestas las personas mayores de 16 años empadronadas en la capital, ya sea a título individual o en representación de una entidad. Las ideas deben ser legales, concretas y ajustadas al presupuesto disponible.

Aunque se trata de un mecanismo con un impacto directo en la ciudad, todavía muchos conquenses desconocen su alcance y la importancia que tiene para mejorar los barrios, una circunstancia que limita el enorme potencial de esta herramienta participativa.
El calendario del proceso consta de seis fases:
- Del 28 de julio al 14 de agosto: presentación de propuestas.
- Del 16 al 27 de agosto: evaluación técnica de viabilidad por parte de la Comisión Técnica.
- 28 de agosto: validación de las propuestas por la Mesa de Presupuestos Participativos.
- 1 de septiembre: publicación de las iniciativas admitidas.
- Del 2 al 14 de septiembre: votación ciudadana.
- 15 de septiembre: publicación de las propuestas más votadas e inicio de los trámites administrativos.
Como novedad, el Consistorio ha externalizado la elaboración de memorias técnicas de los proyectos, con el objetivo de agilizar su ejecución y evitar retrasos por falta de personal municipal.
Este mecanismo forma parte del acuerdo alcanzado en junio entre el equipo de gobierno y el grupo municipal Cuenca en Marcha–Unidas por Cuenca, que incluyó el impulso a la participación ciudadana como uno de sus puntos centrales para aprobar los presupuestos generales.

Entre las propuestas presentadas destacan la rehabilitación y limpieza del barrio de Casablanca, la creación de un parque de calistenia en el Parque Adolfo Suárez, la instalación de farolas ornamentales LED en calles como Fermín Caballero y Hermanos Becerril, la adecuación de zonas verdes para huertos escolares, la colocación de pérgolas en espacios sin sombra, mejoras en accesibilidad y pasos de peatones, así como proyectos de carácter cultural y medioambiental.
La Comisión Técnica evaluará a partir del 16 de agosto la viabilidad de cada iniciativa. Las seleccionadas pasarán a votación popular en septiembre, con el objetivo de que el resultado final se traduzca en mejoras concretas para la vida diaria de los barrios conquenses.