El Hospital Universitario de Cuenca (HUCU) ha estrenado este martes sus consultas de Alergología y de la Unidad del Dolor, que ya han comenzado a atender a los primeros pacientes tras su traslado desde el Virgen de la Luz. Las nuevas instalaciones multiplican la capacidad asistencial además de permitir incorporar técnicas y equipamientos que antes resultaban inviables por las limitaciones de espacio.
En la Unidad del Dolor, el jefe de servicio de Anestesia, Juan Carlos García Collada, ha explicado a los medios de comunicación, que de momento se ha trasladado el 50% de la actividad, incluyendo la consulta músculo-esquelética, la valoración inicial y el tratamiento farmacológico. “La puesta en marcha va a suponer un aumento del 40% en la oferta de técnicas intervencionistas y casi un 300% en las técnicas de enfermería”, ha detallado. El servicio atiende sobre todo a pacientes derivados de Traumatología y Rehabilitación, con patologías degenerativas de la columna vertebral o neuralgias graves, y dispone ahora de un quirófano exclusivo cinco días por semana.

Aún así, queda pendiente el traslado de la unidad de dolor de enfermería, que se espera completar a principios de octubre, así como el traslado de las técnicas intervencionistas en quirófano. Estas últimas requieren del apoyo del hospital de Día de Cirugía Mayor Ambulatoria (CMA), ya que los pacientes ingresan como cirugía mayor ambulatoria para recibir estas.
Anteriormente, se atendían alrededor de 750 pacientes nuevos al año, y unas 230-240 personas recibían técnicas intervencionistas en la unidad de dolor. Con la nueva instalación se espera aumentar considerablemente esa capacidad.
Por su parte, el jefe de sección de Alergología, Antonio Moreno Fernández, ha destacado que “más del 25% de la población de Cuenca tiene alguna alergia”, subrayando que en algún momento tendrán que pasar antes o después por el centro. Algo para lo que está preparado el nuevo Hospital Universitario. También Moreno ha señalado que este espacio supone un avance significativo tanto en la capacidad de atención como en la calidad del servicio por las mejoras implementadas.

Asimismo, ha recordado que el servicio ha reforzado su plantilla, su capacidad logística y su equipamiento, dentro de una planificación pensada para las próximas décadas, en cuanto a atención sobre la alergia se refiere. Según ha explicado, las nuevas instalaciones permitirán atender a la creciente población alérgica con mayores garantías de seguridad y eficacia, gracias a la incorporación de una unidad de inmunoterapia y a la ampliación de espacios junto con más personal y medios técnicos.
Sobre la unidad de inmunoterapia, la ha calificado como “una de las muchas joyas de la corona” de este hospital. Además ha explicado que es el único tratamiento curativo para la alergia según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que hasta ahora no podía desarrollarse por falta de medios. En cuanto a datos, el jefe de sección de Alergología, ha resaltado que en el año 2024, el servicio atendió a 3.200 pacientes nuevos y administró 7.300 dosis de vacunas, lo que supone un incremento de un 35%, de pacientes nuevos en dos años, y un 15% en inmunoterapias en un año.
El traslado ha permitido pasar de cuatro a nueve salas de consulta y ampliar el personal con tres facultativos más, dos enfermeras diarias y un auxiliar de quirófano. Además, se incorpora una sala específica de observación de provocaciones para detectar reacciones alérgicas a medicamentos y alimentos, que mejora la seguridad y el confort de los pacientes durante procesos que pueden prolongarse varias horas que cuenta con sillones para hacer la espera más llevadera.
Por su parte, el gerente del Área Integrada de Cuenca, José Antonio Ballesteros, ha subrayado que tanto Alergología como la Unidad del Dolor “van a crecer no solo en seguridad y calidad, sino también en prestaciones asistenciales que antes eran imposibles en el viejo Virgen de la Luz por limitaciones estructurales”. También ha destacado que, en el caso de Alergología, se pasa “de tratamientos meramente sintomáticos a curar verdaderamente enfermedades alérgicas”, y que la nueva ubicación permitirá una asistencia “más ágil” para los pacientes.

Sin duda, todas estas mejoras suponen un avance significativo para la atención sanitaria en la provincia de Cuenca.


