Pasando Arcas y unas cuantas curvas más se llega a Valeria en media hora aproximadamente. Quien haya atravesado el popular pueblo de las puertas y la madera que hay al lado sabe muy bien el gusto que da ver en lo alto de aquel peñón la carpa que protege los descubrimientos de una población romana de los primeros siglos. Parece ser que un taller de empleo tuvo la culpa del hallazgo.
No es Segóbriga, ni siquiera Noheda o Ercávica cuyos yacimientos recientemente se han unido al Parque Arqueológico más reconocido de la provincia, y cuyas ruinas se han declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Pero Valeria tiene un encanto que aún está por ver en magnitud, ya que los arqueólogos que trabajan dentro de este rincón de la comarca de La Mancha solo han hecho descubrimientos del 5-6% del total del asentamiento romano.
Así lo corroboró en El Digital de Cuenca Juan Pedro Martínez, a propósito del proyecto «Noches Mágicas en Valeria» que organiza y que lleva más de cinco años realizándose. «Las Noches Mágicas están bastante bien, solo este fin de semana hay 70 personas apuntadas a la cena y otras 70 al espectáculo, más otros vecinos del pueblo y alrededores que acuden a la plaza a ver el pampaneo».
La iniciativa resulta ser cualquier cosa menos pusilánime porque el programa incluye seis eventos a lo largo del mes de agosto que constituyen un verdadero atractivo turístico y cultural. El 19 de julio tocó la Joven Orquesta de Cuenca, el 26 de julio fue la cantaora Eva María con el espectáculo Quejío Flamenco, el 2 de agosto estuvo la Orquesta de Acordeones Ciudad de Cuenca y este fin de semana es el turno del cómico Agustín Durán con «Del campo a la ciudad 2». Pero aún hay fuelle para la semana que viene que coincide además con las Jornadas Romanas A Valeria Condita: el martes 12 con Pavana Dingo y el 14 con el Grupo Trovadorum. Por último, el 30 de agosto el programa concluye con los Blues Sixty Four.

La idea de las Noches Mágicas de Valeria surgió a raíz de la pandemia, ya que en su momento se utilizaba la Iglesia para los conciertos. Sin embargo, el aire libre en este pueblo trajo muchas ventajas por el añadido del yacimiento, y por eso se instaló allí un escenario que acondicionan con más de un centenar de sillas para la ocasión.

El Centro de Visitantes funciona con pases guiados todo el año. Durante el tour se aporta una visión general del yacimiento donde se puede apreciar el lapidarium, las termas con unos mosaicos en color, los aljibes para recoger agua, el ninfeo o monumento consagrado a las ninfas, y se puede visitar también el Museo Lapidario en la antigua iglesia de Santa Catalina. «Es espectacular, pero habría que arreglarlo más, hace falta excavar y hacer más inversiones para consolidar los mosaicos», reclamó Martínez. Sin embargo, explicó que los terrenos del yacimiento son de los propietarios y, aunque se han intentado expropiar dos o tres veces desde los años 60 no se ha pagado la expropiación y sigue dependiendo del Ayuntamiento de Valeria, en el municipio de Las Valeras.
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