En el entorno del paraje denominado ‘La Sierra’, a los pies del emblemático molino ‘El Zurdo’, donde la historia y el paisaje manchego se entrelazan, surge una iniciativa innovadora que busca cambiar la forma en que la comunidad de Mota del Cuervo cuida su entorno, mientras celebra su rico legado literario y cultural.
“Este proyecto es el único que existe en el mundo de estas características”, explica Rafael Peñalver, presidente de la asociación ‘Amigos de los Molinos’ de Mota del Cuervo. “Hemos buscado por internet, consultado fuentes y no hay nada similar, ni en diseño ni en concepto.” Su nombre es: ‘Proyecto cuidar la sierra: Papeleras Ilustrantes’. La singularidad radica en la combinación de elementos culturales, educativos y medioambientales, que convierte a estas papeleras en un símbolo de identidad local y un punto de referencia sostenible.
El origen del proyecto se remonta a mayo de 2024, cuando en la asociación buscaban una idea para concienciar la preservación del medio ambiente en el entorno de los molinos. Desde ese instante, movilizaron a un grupo de docentes y alumnos que se propuso crear, mediante una actividad extracurricular, un concepto que combinara arte, literatura y conciencia ecológica. “Empezamos a trabajar con los alumnos en la selección de capítulos del Quijote que pudieran resumirse y representarse gráficamente, todo con la colaboración de profesores de Literatura y otras áreas”, comenta Rafael en una entrevista con El Digital de Cuenca.
En su elaboración han participado alumnos de 3º de la ESO, de 6º de Educación Primaria, de Ciclos Formativos, los usuarios del Centro Ocupacional y sus profesoras y sus profesores.

El proceso de diseño ha culminado en la fabricación de papeleras que no solo cumplen su función básica, sino que se integran en el paisaje sin causar impacto ambiental negativo. “Para la instalación hemos tenido que solicitar permisos a Patrimonio y evitar materiales invasivos como el hormigón,” señala el presidente de la asociación. Este cuidado refleja el compromiso con la sostenibilidad que atraviesa toda la iniciativa.
El Ayuntamiento de Mota ha jugado un papel crucial en la puesta en marcha del proyecto. “Nos han mostrado su apoyo siempre,” destaca Rafael. Los tres grupos políticos del consistorio, Unidas por Mota, PSOE y PP, respaldaron la iniciativa tras reuniones en las que se expuso el proyecto.
Desde la reciente instalación de las papeleras, el efecto positivo ya se hace notar. “Estamos subiendo desde que están instaladas y por lo pronto no encontramos restos que antes se encontraban,” afirma Rafael, quien añade que la comunidad está respondiendo bien, utilizando los nuevos puntos de depósito para residuos. Sin embargo, también reconoce que el riesgo de vandalismo es un desafío común. “Esperamos que no se produzcan actos vandálicos, y creo que quien dañe las papeleras tenga que participar en su limpieza o sea sancionado,” advierte.
La suciedad era tal que, por poner un ejemplo para medir la magnitud, Rafael detalla que llegaron a contar desde la asociación más de un centenar de botellas de cristal, además de otro tipo de residuos.
Antes de este proyecto, el entorno contaba con un número limitado de papeleras, aproximadamente 14 ó 15 según recuerda el presidente de la asociación. Con la instalación de 35 papeleras nuevas, cada una decorada con un capítulo resumido de El Quijote, el número se ha más que duplicado, triplicando la capacidad para que los visitantes y vecinos puedan disponer de suficientes puntos para depositar sus residuos.
Además, esta distribución estratégica permite realizar un recorrido cultural por la obra cervantina, convirtiendo la experiencia en un paseo educativo y medioambiental. Para mayor disfrute y, adaptado a los tiempos que corren, cada papelera cuenta con un código QR con el que se puede acceder al capítulo concreto resumido por los menores, tanto en texto como en audio interpretado por ellos, así como un enlace en colaboración con el Instituto Cervantes donde puedes acceder al capítulo original.

Para Rafael, este proyecto representa una fuente de ilusión y una plataforma para seguir impulsando actividades que fomenten el turismo cultural y ecológico en Mota del Cuervo. “Queremos que este sea solo un punto de partida y que seamos un referente para otras localidades,” asegura.
La asociación, con una larga trayectoria en actividades culturales y sociales siendo la tercera más antigua de la provincia de Cuenca, espera que la conjunción de educación, medio ambiente y patrimonio literario sirva para reforzar el compromiso de la comunidad con su entorno y su identidad.
Este jueves se ha celebrado la inauguración con una ceremonia simbólica coincidiendo con las festividades locales, cuando la población del pueblo se duplica por la llegada de familiares y residentes temporales.
Si bien, se espera que este proyecto tenga continuidad en el tiempo. Su presidente estima que con el contenido de la obra magna de Miguel de Cervantes tienen material para cuatro años más: “La próxima será la segunda parte del Quijote” con un reparto de capítulos que mantendrá el mismo proceso.
Un proyecto que homenajea de esta forma a su figura como impulsor de un elemento tan significativo que ha quedado con el paso del tiempo en la localidad como son los molinos. Y es que, según Rafael, “los molinos, si no existiera Cervantes, no existirían”.
‘El Zurdo’ es el único molino de viento original que permanece en pie en Mota del Cuervo, un auténtico testigo del tiempo y un icono del paisaje manchego que Cervantes inmortalizó en su obra. Además es Bien de Interés Cultural desde el año 2017.
Este molino no solo es un símbolo de la historia agrícola y cultural de la región, sino que también es un punto de referencia para vecinos y visitantes. La iniciativa de las papeleras artísticas se enmarca en la preservación y puesta en valor de este patrimonio, buscando proteger y embellecer un espacio que conjuga tradición y conciencia ambiental.