Los hechos han tenido lugar pasadas las 13:30 horas, cuando unos operarios, al manipular la tapa de una alcantarilla y realizar trabajos a pie de calle, han roto accidentalmente una tubería subterránea. Esto ha provocado un espectacular géiser de agua a presión que ha sorprendido a vecinos y viandantes.

El incidente ha generado un notable revuelo en la zona, tanto por el estruendo como por la espectacularidad del chorro de agua, aunque no ha sido necesario lamentar daños personales. La rápida intervención de los operarios y los servicios municipales ha permitido controlar la situación en pocos minutos.