El Ayuntamiento de Cuenca ha aprobado este lunes, en el Pleno ordinario, de forma inicial la Ordenanza de Gestión de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), un paso clave para cumplir con la ley estatal que obliga a todas las ciudades de más de 50.000 habitantes a establecer medidas para reducir la contaminación del tráfico antes de que acabe 2025. El texto ha salido adelante con los votos a favor del PSOE, Cuenca Nos Une y Cuenca en Marcha!, frente al voto en contra de partidos como PP, Vox. El resultado fue de 12 votos a favor, 2 en contra y 1 abstención.
La ordenanza regula los criterios de acceso a determinadas zonas para vehículos contaminantes, define umbrales de calidad del aire, establece medidas de choque en episodios de alta polución y plantea una reorganización de la movilidad urbana, incluyendo la redistribución de plazas de aparcamiento, ampliación de plazas para residentes y la implantación de carriles bici.

El concejal de Movilidad, Héctor Serrano (PSOE), ha defendido la medida como una obligación legal que, más allá de cumplir con la normativa estatal, “va a ser beneficiosa para la ciudad”. “Al principio los cambios siempre cuestan, pero creo que va a ser beneficiosa”, ha asegurado. Serrano ha insitido en que las restricciones más severas solo se aplicarían a vehículos sin etiqueta ambiental y no antes de 2033, y recalcó que la ordenanza puede modificarse en función de los datos: “Esto es la aprobación inicial y hay un período de exposición pública para alegaciones”.
En respuesta a las críticas de la oposición, Serrano ha aclarado que “el crédito para ejecutar las obras se obtendrá vía modificaciones presupuestarias” y que la ordenanza ya viene acompañada de una memoria técnica detallada. También ha admitido que, al instalarse nuevos medidores de calidad del aire, podrían detectarse más días con niveles altos, pero aseguró que habrá “medidas de choque” para evitarlos.
Desde la oposición, Juan Guadalajara (PP) ha cuestionado la falta de planificación y la renuncia a más de 200.000 euros de subvención estatal. Asimismo ha señalado que “es necesario implementar medidas previas que faciliten la aplicación de esta ordenanza una vez que entre en vigor”.
Vox, por su parte, cargó contra el fondo de la norma. Rafael Rodríguez consideró que, aunque el nuevo texto es más razonable que el inicial, sigue siendo el producto de una “ley absurda” que debería ser derogada: “Hay que cumplir la ley, sí, pero también hay que derogar leyes como esta”.
Ante esto, Pablo García Rubio (Cuenca en Marcha!) replicó con contundencia: “Cuenca es la capital de Castilla-La Mancha que más días supera los límites de contaminación. El medidor de la avenida del Mediterráneo registró 22 días en 2024”. También advirtió que la zona delimitada puede quedarse corta si se confirman altos niveles fuera de la ZBE, si bien “como primer paso bien está”: “Vamos a empezar, analizar los resultados, a ir revisando cuáles son los problemas, dónde tendremos que incidir a futuro”, ha concluido.