El nuevo Centro de Asociaciones revive la cultura conquense

Nos colamos en los ensayos del grupo de teatro Colectivo 10

Isaac, director de teatro, mirada comprometida y buen conversador. Andrea, inspiradora, la novia ideal, actúa pero es introvertida. Miriam, fuerte y poderosa, no va a darse por vencida tan fácilmente. No es un First Dates, pero podría serlo, porque estos actores y actrices amateur buscan sin saberlo un lugar en el corazón de los que se cruzan en su camino o mejor dicho en el escenario. Les cuesta menos cero colocar unas sillas e improvisar un sofá para ponerse boca abajo o lo que haga falta con tan de sacar el arte que llevan dentro.

«La valentía», del autor contemporáneo Alfredo Sanzol, es la comedia que han elegido para darse a conocer en el mundillo de la interpretación a lo largo y ancho de la provincia de Cuenca. Isaac Baladrón, Andrea Hernández y Miriam de la Fuente (recién llegada) junto al resto del elenco son los responsables de las risas y también las reflexiones de cientos de conquenses cuando asisten a sus espectáculos.

La lista de éxitos a sus espaldas habla de una trayectoria impecable, ya consolidada con 11 representaciones, que han lucido en grandes escenarios como el Auditorio, Villar de Cañas, San Clemente y Brunete, además de cosechar reconocimientos tan importantes como el premio a mejor dirección, mejor obra, y mejor actor y actriz principal a los personajes secundarios de Isaac y Andrea. «Fue un sorpresón para todos», reconocieron. Si miran en el calendario, las primeras fechas que tienen pactadas en octubre son en un certamen en Manzanares el Real, en Madrid, y otra muestra con los grupos de teatro local en Motilla del Palancar.

La disyuntiva: cerrar el pasado o sanar heridas

«Vi la sinopsis que hablaba de hermanos y de familia, que concretamente a mí me interesa un montón, y luego la leí y me partí de la risa, me pareció buenísima y dije ‘esto hay que hacerlo’, pero fue una casualidad», afirmó Isaac.

En la historia hay tres parejas de hermanos y las protagonistas son dos hermanas, Guada y Trini, propietarias de una casa que han heredado. La primera (a la que da vida Miriam) quiere quedársela a toda costa porque era donde pasaban los veranos en su infancia, y la segunda quiere venderla porque está que se cae y a cinco metros han plantado una autopista. Así que la primera pone una de las habitaciones en un portal de alquiler y al segundo de colgar el anuncio se la quedan dos hermanos (a los que interpretan Isaac y Andrea) que tienen especial interés en la casa y tampoco quieren que se venda. Como Guada es muy asustadiza, Trini contrata a una pareja de ‘hermanos-espectro’ para asustarla, Martina y Martín, y hacerle creer que la casa está encantada, resultando el dúo más cómico de la obra. «Están entre Mortadelo y Filemón y Manos a la obra» (se ríen).

Junto a ello, hay un trasfondo emocional por el tema de la herencia que tiene que ver con esas familias que han luchado tanto por que una casa siga en pie y pase a las futuras generaciones. «Es una responsabilidad que parece material, pero plantea la pregunta ¿quién es más valiente o quién lo hace mejor o peor: quien se desprende de algo y quiere cerrar el pasado o el que no echa tierra encima de las cosas y las sana primero? Resulta cómico cuando una persona quiere llevar la razón y no lo consigue», reflexionaba el director.

Explicación de Isaac Baladrón sobre la obra de teatro inspirada en «La Valentía»/ Néstor Robaina

Un enfermero, una profesora y una licenciada en la vida

Son actores y actrices que tienen sus vidas más allá de la actuación. Isaac es enfermero, Andrea profesora de Secundaria y Miriam trabaja en una planta de secado de jabón, pero el teatro les apasiona por igual hasta el punto de sacar tiempo de las piedras para ponerse a ensayar un rato. No les asusta el ‘parlamento’ como llaman en el argot al texto que tienen que aprenderse, porque ellos son los que dan vida a las palabras frías del papel y transmiten con su cuerpo y su emoción el espíritu de los personajes.

«Compaginar las vidas que llevamos con el estudio es cuestión de ganas. Desde que tengo uso de razón es donde más cómoda me siento. Al final conoces a muchísima gente, creas vínculos súper bonitos y compartes algo que te gusta, el teatro me ha alimentado siempre y espero que lo siga haciendo», exclamó Miriam. Los tres disfrutan encontrando a sus personajes y detectando lo que les motiva para hablar desde ahí. «Todos los hermanos de la obra son un caramelito, te los aprendes solos, yo enseguida me enamoré de Guadalupe, me estimula todo el rato», continuó.

«Disfrutamos un montón con lo que hacemos porque tenemos más libertad que un actor profesional, aunque a mí me costó un poco más encontrar a Martina, una mujer del siglo XIX, no es mi estilo de vida con 26 años, ja, ja, ja», confesó Andrea. Sin embargo, pese a que al principio no se veía haciendo ese papel, con el tiempo ha ido entendiéndola y comprendiendo que era una adelantada a su tiempo por lo que ha conseguido llevarla a su terreno: «A lo mejor mi Martina no es la misma que puede hacer Miriam, pero lo que cuenta es cómo adaptas y entiendes el personaje, ahora a mi Martina la quiero mucho y ya no la suelto».

Andrea interpreta a «su Martina» en la obra de Sanzol/ Néstor Robaina

Formación a la carta

Sus otras vidas les hace más interesantes a la par que poco conformistas. Isaac estudió en la Escuela Municipal de San Sebastián de los Reyes, en Madrid, y recordó que se apuntaba a grupos de teatro para coger experiencia. Luego junto a Andrea se han apuntado a cursos intensivos y monográficos con varios profesionales y se han interesado por profundizar en la improvisación, el verso y la voz. Miriam lleva tres años en la asociación La Morralla desde donde buscan docentes de distintas áreas para coger ideas de varias técnicas.

«No todo es A, B y C. Yo he hecho semestres en distintas escuelas porque es muy difícil que te marquen el camino en una cosa tan versátil como el teatro», apuntó Miriam desde su experiencia. «Lo importante es que llegue al público, que le diga algo, aunque nunca sabes porque en esta comedia hay cosas que son muy obvias para provocar la risa, pero luego hay otros momentos que te sorprenden, cada público es diferente», añadió Isaac.

Miriam, durante un momento de su representación, ante la mirada atónita de los hermanos espectro/ Néstor Robaina

Apuesta por la libertad de horarios

Hasta ahora los integrantes de Colectivo 10 ensayaban donde podían, sobre todo en el Centro Joven, pero los horarios reducidos limitaban sus movimientos más de lo que deseaban. Desde que se inauguró el Centro Municipal de Asociaciones el pasado mes de abril, aprovechando una parte de las instalaciones del Colegio La Paz, han encontrado un espacio perfecto para desarrollar su creatividad, con disponibilidad más allá de las 21 horas si fuera preciso y los fines de semana, además de tener acceso gratuito a los servicios básicos de luz, agua y calefacción.

«El principal hándicap del horario ya no existe y cuando salió a la luz esta posibilidad nos alegramos un montón, la verdad que hacía falta un espacio así», enfatizó el director de Colectivo 10. Eso sí, lo comparten con otros seis grupos culturales: la Asociación de Vecinos de La Paz, los Ojos del Júcar, Afocu, Cuenca Abstracta, Dados Colgados y Amigos del Carnaval.

Pero «La valentía» no es el único proyecto en el que están trabajando actualmente, sino que también han pergeñado la unión de diferentes piezas de microrrelatos del dramaturgo Juan Mayorga, con una duración aproximada de 15 minutos cada una, buscando un hilo conductor como si de la visita a un museo se tratara. El resultado lo veremos plasmado en el Centro Joven el próximo mes de octubre, con posibilidad de llevarlo también a la Fundación Antonio Pérez de Huete, ya que lo interpretaron el año pasado en la FAP en Cuenca y para la Asociación de Amas de Casa con un coloquio posterior de más de una hora. «Esa experiencia me encantó, fueron muy emocionantes las historias que tenían que contar aquellas señoras», concluyó Andrea. Y así ella encontró su mejor versión, Isaac siguió teniendo un sitio donde volcar su talento y Miriam pudo continuar con sus horas de felicidad al margen de la rutina.

Almudena Collado

Redactora de El Digital de Cuenca. Nacida en Cuenca. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación en radio y televisión como Cadena COPE, CMM y profesora de Onda Radio en Universidad Francisco de Vitoria.
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