En la era de la inteligencia artificial, donde muchos trabajos parecen salir de algoritmos más que de manos humanas, Julia Ruiz Risueño, (Iniesta, 2002) ha decidido hacer justo lo contrario, aplicar sus conocimientos, y ponerse a crear de manera personal su propia idea.
A sus 23 años, esta joven iniestense ha sido la autora del cartel de las ferias y fiestas de la Villa de Iniesta 2025. Una imagen vibrante, colorida, llena de referencias a su pueblo y a su infancia, pero también una declaración de principios, frente a la IA ella ha optado por el trabajo que proviene de sus manos.
“Vi que muchos carteles estaban hechos con inteligencia artificial, y me fastidiaba que algo tan bonito como dibujar para tu pueblo se perdiera”, cuenta Ruiz. Lo dice sin acritud, pero con humildad. “La verdad es que tampoco creo que sea tan diferente, ni siquiera tan especial”.
La suya fue una decisión espontánea, casi un impulso y le ha salido bien siendo la primera vez que se presentaba a un concurso de este tipo convirtiéndose en la ganadora. Algo que no se esperaba, pero que le ha servido para quitarse la vergüenza que todos en algún momento podemos sentir a que nuestro trabajo pueda ser objeto de crítica pública.
“Al principio pensé ¡Qué vergüenza!, pero luego fue como, igual que yo pienso que vergüenza y no me presento, habrá más gente joven en mi pueblo en la misma situación. Entonces falta motivación también a que la gente joven participe en estas cosas, aunque no fuese un dibujo bonito”, señala Ruiz.
De hecho, en su grupo de amigas hay más interesadas en la pintura y no descartan presentarse varios de los integrantes que lo componen.

Consciente del valor cultural de lo hecho a mano, dedicó tres días intensivos a crear su cartel de forma digital con tableta gráfica y Photoshop. Aunque afirma que le habría gustado contar con más tiempo, algo con lo que no se siente del todo orgullosa consciente de que si se lo hubiera propuesto con más tiempo habría logrado un resultado con el que se sintiese más conforme. Con todo, su obra ha tenido una acogida cálida y entusiasta.
“No te lo crees, me ha chocado un poco que la gente del pueblo se acercase a mi o a mi madre a decirle lo que les ha gustado mi cartel y ha sido muy bonito cómo la gente lo haya percibido como suyo así como también haya entendido lo que quería plasmar”.
En este sentido, recuerda con especial cariño el comentario de una mujer que le agradeció como “captó el espíritu” de la fiesta: “me pareció un comentario súper bonito, no me parece que lo hubiera hecho”, explica la joven.
El cartel muestra la silueta del pueblo, con elementos simbólicos como la plaza de toros, la iglesia o el ayuntamiento, junto con la figura central de la Virgen de Consolación, la patrona de la localidad, contemplando la escena desde lo alto. Una idea que, a su juicio, era “principal” porque las fiestas son celebradas en su honor.
A sus pies, se puede contemplar otros detalles como las fiesta donde se encuentran vecinos bailando, carpas, fuegos artificiales y hasta un pulpo de las atracciones. La artista incluyó además un detalle muy especial: las flores que rodean a la Virgen están inspiradas directamente en el bordado de su manto original.
Desde pequeña admite sentir especial interés por la rama artística, por eso se trasladó hasta la capital para cursar bachillerato en la Escuela de Artes Cruz Novillo y, actualmente, pasará a segundo curso de un Grado de Animación en la Escuela de Artes de Albacete.
Una base que considera que le ha ayudado a que su mérito en este concurso no sea fruto de la casualidad, sino del esfuerzo y años de trabajo para especializarse. Al mismo tiempo que lanza un mensaje
“Quería que se viera Iniesta. Que cualquier persona del pueblo pudiera mirarlo y decir: esto es nuestro”, explica. En el cartel aparecen elementos típicos de las fiestas: la música
Al preguntarle por la percepción general del arte en la sociedad, Julia no duda en señalar que está infravalorado: “Depende en qué disciplina, pero en general sí. El arte ahora mismo lo veo como una moneda de cambio. Cuando se critica a un artista famoso, no se está perjudicando a él, sino a los pequeños artistas que luchan día a día. Además, cuando se venden obras a precios desorbitados, muchas veces se está blanqueando dinero, y eso no tiene nada que ver con el arte real que hacemos muchos hoy”.
Al mismo tiempo, aprovecha para ensalzar la tradición artística que tiene la provincia de Cuenca con ejemplos como Fernando Zóbel, Gustavo Torner o Antonio Pérez. “Para los habitantes que tiene y como se encuentra, me encantan todos los apoyos que tiene para todos los artistas porque casi todos los fines de semana, buenos los domingos, se hacen exposiciones en la hoz del Júcar y, en general, todas las galerías y museos que siguen abiertos con precios que rondan los dos euros y si eres de cuenca gratuitos. Así que por favor que sigan en las cosas”, concluye la joven.
Además de su pasión por el dibujo y la ilustración, Ruiz, tiene claro que su camino está ligado a la animación. De hecho, ya está trabajando en varios proyectos personales. “Tengo muchos guiones escritos para hacer animaciones”, explica. Por ahora son cortometrajes, pero su mirada ya apunta más lejos.
En definitiva, Julia no solo ha creado un cartel para las fiestas de su pueblo, sino que ha puesto en valor la importancia de que lo hecho a mano, el arte nace desde el corazón de un pueblo. Su obra es un recordatorio de que, en tiempos de una evolución digital, la creatividad humana sigue siendo insustituible.