Solo hay otros dos en España como este. Y por eso el alcalde de Cuenca, el presidente de la Diputación, el vicepresidente de Castilla-La Mancha y el presidente de la CEOE arroparon a Adolfo Barambio el día de la inauguración de un proyecto industrial que supone un refuerzo al tejido empresarial del polígono Los Palancares. Porque no solo es un lavadero de coches, sino un box de coches de carreras última generación. Según apuntó Darío Dolz, «una magnífica instalación a precios satisfactorios» que demuestra una mayor capacidad de los empresarios con raíz conquense, como es el caso de Adolfo. Su abuelo, que tenía una estación de servicio en Buenache, fue quien les inculcó los valores de emprendimiento y humildad, como confesó el propio empresario.

«Bro, que tengas mucha suerte y esto funcione»
David Peña aprovechó para darle las gracias por haberse acordado de su ciudad a la hora de invertir y deseó que fuera un proyecto empresarial con futuro y buen funcionamiento para toda la vida. En tono coloquial y usando el lenguaje coloquial de los jóvenes le lanzó un cariñoso mensaje: «Bro, que tengas mucha suerte».
También Álvaro Martínez Chana se congratuló con el hecho de que la marca Cuenca viaje con Alfredo fuera de nuestras fronteras: «Demostramos que se puede y que Cuenca cuenta». Se puso del lado de los empresarios a la hora de favorecer las condiciones idóneas que hacen que el éxito se proyecte a otras comarcas.
El propio Adolfo Barambio hizo hincapié en el alto esfuerzo económico y de tecnología que supone el lavadero por la diversificación que incluye con los boxes de última generación. «Tocaba potenciar los servicios en Cuenca», expresó con orgullo conquense.
En el acto de inauguración también estuvieron presentes Alejandro Barambio y Borja García, campeones de España de resistencia de GT-Corse en el circuito de Barcelona.

«Alfombra roja para los empresarios»
Por su parte, José Luis Martínez Guijarro agradeció a Alfredo Barambio que no se olvidara de sus orígenes y vendiera las bondades de Cuenca en cuanto tenía oportunidad. Reconoció que no hay pereza cuando se trata de generar rendimiento económico y afianzar el índice de confianza empresarial. «Ponemos alfombras rojas a los empresarios y si les gusta la música les tocamos el acompañamiento», bromeó el vicepresidente.
Junto a ello, destacó que el 25% del valor añadido bruto de la provincia es de origen industrial, por lo que se hace urgente la incorporación del centenar de hectáreas de Villar de Cañas donde no habrá cementerio nuclear al plan de industrialización, así como la expansión de Sumitomo. E hizo mención especial al trabajo de la CEOE de Cuenca por incluir en la recién publicada Ley de Simplificación Administrativa la colaboración con herramientas para una mejor relación con los ciudadanos.
Por último, se hizo eco de dos asuntos que tendrán repercusión la semana que viene: la presentación de Toro Verde donde se conocerán los detalles de su oferta hotelera, y la recepción de pacientes en el nuevo Hospital Universitario.
«Soy optimista, Cuenca es una provincia atractiva para invertir y, aunque seamos más propensos al ‘ea’, creo en sus posibilidades», argumentó en aras del crecimiento empresarial por ser el día que era.











