Desde la pasada semana, los muros de diez pueblos de la provincia de Cuenca empezarán a llenarse de color, memoria y tradición gracias al proyecto «Pintando Recuerdos», una iniciativa impulsada desde el Grupo de Desarrollo Rural CEDER Alcarria Conquense, que busca rescatar del olvido palabras y expresiones populares que han caído en desuso para preservar su significado.
La propuesta consiste en la elaboración de murales artísticos con el acompañamiento de un equipo de grafiteros profesionales, que plasmarán en paredes cedidas por los ayuntamientos expresiones típicas de cada localidad, previamente seleccionadas por los propios consistorios que componen esta proyecto. Después, serán los propios vecinos, personas de todas las edades, y curiosos quienes participen de manera voluntaria en el coloreado de las obras, creando así un proceso colectivo, artístico e intergeneracional.

“Queremos mantener vivo el acervo cultural de nuestros pueblos a través del lenguaje”, explica Javier Mochales Somovilla, responsable del proyecto.
Entre los términos recuperados están expresiones como “ababoles” (amapolas), “soguear” (encordar sillas), “enjalbergar” (blanquear una fachada), o “echar la parva”, una antigua técnica agrícola para separar el grano de la paja.
La iniciativa, que comienza en Portalrubio de Guadamejud, recorrerá durante los próximos 15 días una decena de municipios seleccionados por sorteo, posteriormente, se pusieron en contacto con ellas y aceptaron las diez escogidas. Algo en lo que comenzaron a trabajar desde febrero.
Las obras artísticas se realizarán en plazas, instalaciones deportivas o centros multiusos, en espacios visibles y accesibles para vecinos y visitantes. Los murales han sido diseñados con antelación y están inspirados en las expresiones seleccionadas en cada municipio.
Para que estos murales perduren, desde el Grupo de Desarrollo Rural CEDER Alcarria Conquense, han pedido a los ayuntamientos que las paredes estén “debidamente tratadas para que queden libres de humedades” y así el trabajo se pueda contemplar el máximo tiempo posible.
“Es la primera vez que en la comarca se realiza un proyecto así, aunque en otras zonas de la provincia ya se han impulsado murales como herramienta de lucha contra la despoblación”, explica Mochales.

Los artistas encargados de dar forma a los diseños son Manuel Sebastián Calvo Rodrigo y su compañero, ambos residentes en Madrid, con experiencia en proyectos colaborativos. Ellos trazarán las figuras y los asistentes completarán el mural pintando y rellenando los colores. Todos los materiales serán facilitados por la organización.
Los artistas encargados de dar forma a los diseños son Manuel Sebastián Calvo Rodrigo y su compañero, ambos residentes en Madrid, con experiencia en proyectos colaborativos. Ellos trazarán las figuras y los asistentes completarán el mural pintando y rellenando los colores. Todos los materiales serán facilitados por la organización.
“Para nosotros ha sido todo un reto. Venimos de un entorno urbano y muchas palabras eran completamente nuevas”, explica Calvo.
El artista destaca también el proceso de transformación de las palabras en imágenes: “Ha sido un desafío representar términos tan locales de forma visual. En algunos casos hemos tenido que consultar foros y referencias históricas para poder representarlo de una forma fiel a la propuesta”.
Durante la creación de los murales, han descubierto expresiones que les han sorprendido: “Generalmente nos han sorprendido todas. Para mí, por ejemplo, una rana o un sapo, no sabía que aquí la llaman escuerzo o ‘ababol’ para amapolas… me parecía como si hablásemos idiomas distintos, pero me gusta porque, además de enriquecerme culturalmente, me gusta aprender cosas nuevas y, sobre todo, cosas tan importantes como es nuestro pasado, que es algo muy importante de mantener.”.

Sobre la preparación para un calendario tan intenso, Calvo asegura que lo afrontan “con esfuerzo y organización”. “Sabemos que vamos a acabar cansados, pero también muy satisfechos. El arranque en Portalrubio nos hace especial ilusión la gente ha sido muy amable, nos han facilitado sombra, agua… y eso nos llena de ilusión”, señala el grafitero.
En cuanto a la técnica, utilizarán pintura en aerosol, la habitual en trabajos de arte urbano. “Es lo que coloquialmente se conoce como graffiti”, explica Calvo. Así darán forma a este proyecto que para ellos es muy especial porque hay algo que contar.
Y precisamente ese trasfondo es lo que diferencia este proyecto de otros en los que ha participado. “Aquí hay una historia detrás. Hay proyectos que son simplemente estéticos o publicitarios. Para mí, que me gusta coleccionar obras de arte es como apuntarlo en mi diario de vida”.
La actividad, financiada a través de un convenio con la Diputación de Cuenca, pretende no solo fomentar la participación ciudadana y el orgullo por el habla local, sino también abrir la puerta a una futura ruta turística que recorra todos los murales que se van a realizar en los municipios. La intención de CEDER es extender la propuesta en próximos años a los 43 municipios de la comarca, convirtiendo las paredes en un archivo vivo de su memoria popular.

Una forma de dar vida a estas zonas con menor densidad de población. Algo que el artista tiene claro: “Totalmente, el arte puede contribuir a luchar contra la despoblación. Ya no sólo monetariamente, pero culturalmente y turísticamente puede aportar mucho el hecho de representar a través del arte urbano cosas que son tan importantes para todo el mundo y representan la historia de estos lugares”.
En este sentido, desea poder volver en un futuro: “Me encantaría, ya no sólo para realizarlo, sino para pasar unos días, poder visitarlo y enseñarlo a mis familiares o amigos”.
Por su parte, el responsable del proyecto, resume sus sensaciones de cara a esta experiencia: “Afrontamos el proyecto con mucha ilusión. Esperamos que la gente participe, y que sea del agrado de todo el mundo para que haya un resultado positivo”, concluye Mochales.