Un festival impresionante en un pueblo de Cuenca

Con un cartel que incluyó a Siloé, Despistaos y Ladilla Rusa, el festival de Motilla de Palancar triunfó en su estreno, apostando por llevar la música indie a zonas rurales y hacerse un lugar frente a otros grandes festivales.

Motilla del Palancar acogió a finales del pasado mes de junio la primera edición del MembraFest, un nuevo festival de música que ha irrumpido con fuerza en el panorama cultural de la provincia de Cuenca. Más de 10.000 personas se dieron cita entre los dos días del evento, convirtiendo el municipio en epicentro de la música Música Indie, Pop y Electrónica, en una apuesta clara por un formato de festival con alma rural, identidad local y proyección.

De un sueño a una realidad

Uno de los tres impulsores del festival, Javier Medina o ‘Gadi’ como le conocen y quien atesora cerca de dos décadas de experiencia en el sector siendo uno de los fundadores del Pirata festival de Gandía, destaca que Membra Fest nació alrededor del año 2024 cuando el Ayuntamiento de Motilla del Palancar se puso en contactos con ellos y la intención ha sido poner en el mapa a la localidad.

Algo en lo que se han esforzado al máximo ya que no era fácil teniendo en cuenta el reto mayúsculo que supone un evento de estas características y en su primera edición: “Esto es mi bebé. Un proyecto que llevamos gestando más de un año, y verlo nacer ha sido emocionante. Estamos muy contentos con el resultado”, explica.

Foto: Cedida Membra Fest

El nombre del festival surge en un gesto de arraigo de la zona, concretamente, del río Membra que atraviesa el entorno natural de Motilla y sirvió de inspiración para el título. “Queríamos algo que sonara fresco y propio de la zona. Barajamos nombres como MimbraFest, pero al final Membra sonaba justo como queríamos”, comenta Medina.

Javier Medina o ‘Gadi’ como le conocen en el Membra Fest 2025

Un cartel de primer nivel con artistas top

Artistas como Siloé, Sinova, Despistaos, Ladilla Rusa o el ya reconocidos por todos, King África, formaron parte de una programación variada que apuesta por eliminar fronteras musicales. “Ya no hay purismos. Los festivales se van a convertir en una experiencia a todos los sentidos y no sólo a nivel musical”, afirma uno de los organzadores de este evento.

El equipo artístico estuvo liderado por Adri Faus, bajista del reconocido grupo de Gandía La Raíz, que ha colaborado estrechamente en la elección del cartel. La intención para futuras ediciones es seguir ampliando géneros y abrir espacio a artistas emergentes, incluyendo un escenario específico para bandas locales.

Foto: Cedida Membra Fest

“Este año nos hubiera encantado traer también a Izal o Dani Fernández, que estuvieron sobre la mesa. Pero por cuestiones de calendario no fue posible”, adelanta Gadi.

Lejos de ser un evento aislado, el Membra Fest nace como un proyecto a largo plazo con vocación de crecimiento. La organización ya trabaja en una segunda edición para 2025, en la que se duplicarán los escenarios (de dos a cuatro) con estilos de música diferentes aunque “seguiremos apostando fuerte por el Indie e introduciremos el pop, que ambos géneros van un poco ligados”. Asimismo se pretende alcanzar la cantidad de público y que suponga una afluencia de hasta 15.000 personas por día, lo que supondría un total de 30.000 asistentes durante el fin de semana.

Además, se quiere reforzar el componente local y emergente, apostando por artistas de la zona y la creación de espacios propios para talentos emergentes, algo que este año se planteó, pero no pudo ejecutarse por falta de tiempo.

Foto: Cedida Membra Fest

Medina también señala el futuro de este festival para los próximos años, marcado por una apuesta por el género de música que les ha llevado a donde están y con una marca personal que busca lo rural. «Queremos consolidar la marca aunque se va a mantener el carácter local. Queremos que por muy grande que sea esto, tenga ese toque rural que le da las Reillas, ese es nuestro distintivo”, explica.

Pese a su carácter emergente, el festival ha logrado llenar por completo la capacidad hotelera de Motilla y su entorno. A pesar de contar con zona de acampada y glamping, muchos asistentes optaron por alojamientos turísticos así como hoteleros de la zona, además de apartamentos, generando un impacto económico estimado en más de 1,2 millones de euros, según cálculos de la organización.

Foto: Cedida Membra Fest

“Es turismo puro. No hay otra actividad que traiga 10.000 personas a Motilla en dos días. Esto no solo dinamiza la economía local, sino que revitaliza la vida social del pueblo”, señala Medina, convencido del valor del festival para luchar contra la despoblación.

Un reto logístico superado con nota

Organizar un evento de esta magnitud en un entorno natural, como las Reillas de Motilla, presentó dificultades técnicas, especialmente en iluminación y suministro de materiales. “El primer día de pruebas nos dimos cuenta de que por la noche no se veía absolutamente nada. Tuvimos que diseñar todo el sistema de iluminación del camino y del recinto en tiempo récord. Pero nos permitió darle el color que queríamos”, explica.

También surgieron problemas con algunos proveedores, dada la saturación del sector de festivales en verano. Sin embargo, gracias a la experiencia del equipo y una planificación ajustada, el evento se desarrolló sin incidentes.

La organización subraya el papel fundamental del Ayuntamiento de Motilla del Palancar en el éxito del evento. “Ha sido una colaboración de 10 y, en especial, quiero destacar la figura de Luis García, concejal de festejos. Sin su implicación personal, el festival no hubiera salido adelante”, reconoce Bejerano.

Foto: Cedida Membra Fest

La coordinación con la Policía Local, Guardia Civil y otros cuerpos de seguridad también fue calificada como excelente: cero incidentes registrados durante todo el fin de semana.

Para que todo funcionara, entre 250 y 300 personas trabajaron de manera coordinada en el evento, abarcando desde proveedores, producción, sonido, iluminación, seguridad, hasta atención al público y limpieza. Este equipo profesional y comprometido fue clave para que la primera edición se desarrollara con éxito y sin incidencias.

A quienes no pudieron asistir a esta primera edición, el organizador asegura que se perdieron una experiencia “bastante diferente a lo habitual en festivales”. Además, invita a no perderse la segunda edición, que promete ser aún más grande y consolidada.

Para finalizar, quiso agradecer el apoyo de todas las partes implicadas, destacando especialmente el trabajo de su equipo, cuya dedicación y compromiso han sido fundamentales para sacar adelante el proyecto.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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