Mientras el concejal de Movilidad, Héctor Serrano, recaba opiniones del sector de la hostelería y de la propia ciudadanía de cara al Consejo Municipal de Entidades Ciudadanas, El Digital de Cuenca aprovechó para palpar el sentimiento de la calle en torno a la modificación de la ordenanza reguladora de ocupación de la vía pública con terrazas de bar y otras instalaciones auxiliares.

Belén e Inés pasean por Carretería como un día cualquiera. Ante la posibilidad de que haya más espacio para los peatones entre tanta mesa no creen que haga falta ninguna modificación. «Hay bastante sitio para la gente, tampoco es que haya una aglomeración tal como para que estorbe el mobiliario de los bares», bromeó Belén, quien reconoció que es una medida que le «da igual», aunque podría posicionarse en contra.

Mientras Maribel atiende al niño en el parque comentó que también le parece bien la superficie que ocupan las terrazas ahora mismo: «Las mesas le dan ‘vidilla’ a Carretería, aún hay sitio para pasear». Y terminó con una vieja frase ya conocida: «Cada uno se tiene que buscar la vida»…

El toque mediador lo puso Laura al opinar que los establecimientos tienen que tener su espacio de terraza y, aunque al ser un negocio hay que adaptarse un poco a sus necesidades, también los peatones tienen que tener la posibilidad de pasear sin tener que ir esquivando todo el rato mesas y sillas. «No podemos cortar las alas a la hostelería, pero hay que encontrar el equilibrio entre peatones y empresarios», estimó con acierto.

Junto al espacio que ocupan las terrazas de los bares está sobre la mesa la uniformidad del mobiliario exterior, la posibilidad de ampliar el ‘terraceo’ en el muro del Huécar, la prohibición de renovar la licencia en caso de sanción y el adelanto de la hora permitida, actualmente determinada a partir de las 9:00 horas.

Desde el Bar 1946 de Princesa Zaida confirmaron resignados que ya se ajustarían a las líneas que determine el Ayuntamiento cuando llegue su momento, mientras tanto se mantendrán a la espera de conocer los detalles de tal modificación.
Charly para los amigos, José Luis para el periódico se atrevió con todo ante la cámara y la grabadora: «Que las terrazas tienen que respetar el dibujo que les haga el Ayuntamiento», dijo alto y claro.

En todo caso, se trata de una actualización en la regulación que pretende avanzar a la vez que el mapa de la ciudad. Además, conlleva un análisis pertinente sobre si existe o no en la actualidad un exceso de superficie para terrazas en los bares de la capital.