Maximino Pérez: «La feria de Cuenca está hecha con cariño, esfuerzo y variedad para todos los públicos»

El empresario taurino repasa los carteles de San Julián 2025, su trayectoria en el coso conquense y su visión del futuro de la tauromaquia

El pasado sábado, 5 de julio, se presentaron en el coso del Paseo de Chicuelo II los carteles oficiales de la Feria Taurina de San Julián 2025, de la mano de Maxitoro, la empresa que gestiona la plaza de toros de Cuenca bajo la dirección de Maximino Pérez.

Tras 26 años al frente del coso conquense, el empresario madrileño —ya conquense de adopción— ha atendido a El Digital de Cuenca para valorar la feria de este año, compartir sus sensaciones sobre el momento actual de la tauromaquia y repasar algunos de los hitos de su dilatada trayectoria.

Mino Pérez

Una feria pensada para todos

¿Qué balance hace de los carteles presentados para este San Julián?

—Creo que hemos conseguido una feria equilibrada, con figuras consagradas, toreros emergentes y ganaderías de primer nivel. El principal atractivo es la variedad: hay tardes para todos los gustos y eso permite que cada aficionado encuentre, al menos, un día que le ilusione.

¿Cómo ha sido el proceso de confección? ¿Alguna negociación especialmente difícil?

—Como cada año, ha sido un trabajo de muchos meses. Hay toreros que tienen la agenda muy cerrada y otros que esperan hasta el último momento. He contactado con algunos para que vinieran a la «Champion de Cuenca» y no me ha gustado su actitud, así que he preferido que no estuvieran anunciados.

¿Qué nombres y ganaderías destacan este año?

—Contamos con hierros contrastados como Román Sorando, El Pilar, La Palmosilla, Montalvo, Baltasar Ibán o Benítez Cubero. Y en cuanto a toreros, estarán figuras como Morante de la Puebla, Roca Rey o Manzanares, porque garantizan taquilla y calidad. También apostamos por jóvenes como Fernando Adrián, Peñaranda o Fortes, que están empujando fuerte. Y en rejoneo, Diego Ventura, que es el número uno.

Mino Pérez

¿Habrá espacio para la sorpresa o la innovación?

—Siempre intento romper rutinas. Este año habrá una corrida con corte más torista o incluso un cartel mixto con presencia de la novillera Olga Casado. También se dará una retirada importante, la de Cayetano, como hicimos el año pasado con El Juli.

¿Se han incluido jóvenes valores?

—Sí, es imprescindible. Si no damos paso a los que vienen, la fiesta se muere. Este año hay hueco para toreros que han demostrado méritos en plazas más modestas. Alejandro Peñaranda, por ejemplo, estuvo sensacional en San Isidro y tenía que estar en Cuenca.


La respuesta del público y la apuesta por los jóvenes

¿Qué expectativas tiene respecto a la asistencia?

—Muy buenas. El público de Cuenca es fiel y entiende de toros. Además, la feria trae visitantes y si el tiempo acompaña, esperamos una excelente entrada todos los días. No hay espectáculo en Cuenca que reúna a 50.000 personas como los toros. Es el mayor tirón.

Mino Pérez con Iñaki Cano en la presentación del pasado sábado/Néstor Robaina

¿Se han mantenido los precios?

—Hemos hecho un esfuerzo por mantenerlos estables. Solo se ha subido el IPC. Queremos que nadie se quede sin venir por motivos económicos. Hay opciones para todos.

¿Y promociones para atraer al público joven?

—Sí. Mantenemos el abono para peñas de San Mateo, por tan solo 50 euros para todas las corridas. Además, quienes presenten el Carné Joven pueden usar el Bono Cultural. Y seguimos reforzando redes sociales para conectar mejor con los jóvenes.


Una vida ligada a Cuenca y al toro

¿Qué le motiva a seguir al frente después de 26 años?

—El amor por esta plaza, por Cuenca y por la tauromaquia. Me sigo levantando con ilusión por hacer una feria mejor que la anterior. Mientras tenga esa motivación, seguiré. Cuenca lo ha sido todo para mí.

¿Algún recuerdo que le emocione especialmente?

—Muchos. La salida a hombros cuando llevaba dos años. La reaparición de José Tomás, que fue historia viva del toreo. El año pasado, la despedida de El Juli. Y también me emocionan las novilladas donde un chaval se gana el respeto del público.

¿Qué ha cambiado más en la gestión de una plaza?

—Todo. Antes bastaba con colgar el cartel. Hoy hay que vender entradas online, comunicar, estar en redes… Es otra dimensión, pero también más apasionante.

¿Qué es lo más difícil y lo más gratificante de su oficio?

—Lo más difícil: cuadrar los carteles y los riesgos económicos. Lo más gratificante: ver la plaza llena, los toreros en hombros y el público feliz. Esa es la mejor recompensa.


Tauromaquia con futuro

¿Cómo ve la salud del toreo en Cuenca y Castilla-La Mancha?

—Con altibajos, pero viva. Cuenca mantiene una afición sólida, pero hay que trabajar para que no se apague, sobre todo entre los jóvenes.

Mino Pérez con Iñaki Cano en la presentación del pasado sábado/Néstor Robaina

¿Qué papel juega la feria de San Julián en ese sentido?

—Un papel fundamental. Es un escaparate para la región. Si hacemos una feria seria y atractiva, ayudamos a mantener la llama encendida.

¿Qué medidas hay que tomar para asegurar el relevo generacional?

Educación, comunicación y accesibilidad. Hay que explicar qué es el toreo, hacerlo comprensible y facilitar la entrada a los jóvenes.


Mirando al futuro

¿Qué significa para usted la plaza de toros de Cuenca?

—Muchísimo. Es parte de mi vida. Profesional y personalmente. Me siento conquense. He crecido ligado a esta plaza y es un orgullo llevar el nombre de Cuenca por toda España.

¿Se ve otros 10 años al frente?

—(Ríe) Diez años son muchos, pero mientras tenga fuerza e ilusión, seguiré. Me muevo por la ilusión. Es el pilar de todo y se lo transmito a mis hijos. Cuando me falte, me iré.

¿Tiene algún sueño por cumplir?

—Me gustaría hacer una corrida extraordinaria o algún festival benéfico especial. Siempre hay ideas, lo importante es encontrar el momento adecuado.

¿Qué le diría al aficionado que aún duda si ir a los toros este San Julián?

—Que venga. Que no se lo piense. La feria está hecha con cariño, con esfuerzo, y con el deseo de que disfruten. En la plaza pasan cosas que no se pueden vivir en ningún otro sitio.

¿Con qué cartel le gustaría que se quedara el público como el gran día?

—Cada tarde tiene su encanto, pero hay una que me emociona especialmente: el 25 de agosto, con el desafío ganadero entre Baltasar Ibán y Montalvo, con Uceda Leal, Fortes y el conquense Alejandro Peñaranda. Ese cartel puede marcar un antes y un después. Quiero que el público diga al salir: «esto ha sido Cuenca taurina en estado puro».

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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