La moción del equipo de Gobierno en el Ayuntamiento de Cuenca y sus socios con motivo del Día del Orgullo LGTBI llevó al PP a reivindicar la responsabilidad de todos a la hora de crear «entornos inclusivos y respetuosos», pero también ha despertado la polémica en el Pleno respecto a los últimos hechos que han trascendido en la cúpula del Partido Socialista relacionados con la prostitución.
La concejal Marta Segarra amplió esa tolerancia hacia otros colectivos vulnerables como personas mayores o mujeres con discapacidad. “El Ayuntamiento no debe apoyar una bandera partidista ni hacer un ejercicio simbólico vacío”, opinó. Segarra también hizo alusión a la ley transgénero que “provoca un efecto contrario a la hora de proteger a mujeres y niños”.
Junto a ello, manifestó su rechazo a personas con cargos relevantes en el Gobierno con comportamientos de “machismo asqueroso” y tratando a las mujeres como “mercancía intercambiable”. Es “retrógado y vejatorio”, al margen de siglas, añadió.
El alcalde la conminó a especificar a quién se refiere para que no se entienda que es el PSOE quien promueve esas conductas: “Son personas indeseables con nombres y apellidos”, remarcó.
Por su parte, Vox pidió tomar medidas contra personas “intolerantes y sectarias”, mientras que la socialista Estela Soliva le recordó que no existe una normativa que sea discriminatoria por cuestión de sexo y lamentó que rechacen la celebración del día del orgullo. Al PP le contestó que “los casos que ha mencionado son repugnantes, y no se deben tolerar” en ningún caso. CeM también mostró su indignación con Rodríguez por posicionarse contra un colectivo históricamente denostado. Por último, Soliva le acusó de «discriminar» y desconocer las actuaciones que se están llevando dentro de su propio partido. El resultado de la votación aprobó dicha moción.