Las reacciones al Debate del Estado de la Ciudad en el pleno del Ayuntamiento fueron claras y directas por parte de los distintos concejales portavoces de los grupos políticos. Rafael Rodríguez, portavoz de Vox, consideró «un castillo de naipes» el relato del alcalde sobre las actuaciones acometidas en Cuenca. Grafitis, suciedad, escaleras, aceras… «¿Su ceguera hace que no vea el ánimo de la ciudadanía?», le preguntó Rodríguez, quien lamentó haber escuchado cada vez más la frase ‘Cuenca no tiene solución’. Se mostró crítico con la gestión de los últimos dos años en inversiones e infraestructuras, a la vez que pidió a Dolz que dé un «golpe sobre la mesa» en Toledo o donde haga falta.
Por su parte, María Ángeles Martínez, portavoz de Cuenca en Marcha, echó en falta nombrar lo que se ha dejado de hacer y marcar el camino que se necesita para avanzar, de forma «justa, equilibrada y escuchando el sentir vecinal». Cuenca no es solo un espacio fotogénico, según señaló, sino todos sus barrios y pedanías. En este punto recordó el acuerdo con el Gobierno que desbloqueó los Presupuestos para cumplir medidas efectivas en el barrio del Casco Antiguo que ajustan los precios del alquiler y regulan las VUT (Viviendas de Uso Turístico).
En los servicios públicos consideró que «los problemas se acumulan» y hace falta que el servicio de la O.R.A sea el punto de partida. «No queremos intervenciones puntuales, sino rehabilitaciones integrales garantizando la accesibilidad a personas con discapacidad para que caminar por Cuenca no sea una carrera de obstáculos», expresó. También requirió información actualizada sobre la reestructuración del servicio de autobuses puesto que «el transporte urbano está siendo una de las principales quejas de la ciudadanía». Respecto a la prórroga del contrato que finaliza en dos años, refirió la necesidad de empezar ya a trabajar en un nuevo proyecto. Martínez cree que lo que funcionan son «hechos y no promesas». A su juicio, las inversiones se realizan en el marco de un Ayuntamiento endeudado que impide aumentar el gasto y cuando se realizan no se ejecutan correctamente.
UN JUEGO A 20 BANDAS
Cuenca Nos Une reforzó el discurso de su compañero Dolz en el poder ejecutivo. Isidoro Gómez Cavero se disculpó ante el pleno por su delicado estado de salud este lunes y confesó que tiene que «jugar a 20 bandas» para conseguir cosas que en su día prometió, como la Autovía de Albacete, pero al conocer su dificultad tuvo que apostar por la reforma de Carretería.
«He intentado ayudar a todos en lo que he podido», sostuvo Cavero, con la diferencia de que «el PP solo mira por su partido y el PSOE por su tierra». A Vox le dijo que no merece la pena ni que les nombre por el hecho de que presentaran una enmienda a la totalidad en los Presupuestos Municipales. Y le dio la razón a su compañera María Ángeles cuando le aconsejó que este no era su lugar «porque es política».
¿EL HOSPITAL VIRGEN DE LA LUZ SERÁ OTRO EDIFICIO DEL MERCADO?
El PP consideró que el alcalde Dolz solo hace lo que conviene y no da la cara cuando llegan las consecuencias, fruto de una gestión que «promete mucho y ejecuta poco». La concejal del PP, Beatriz Jiménez, recordó a Isidoro que «faltó a su palabra» en muchas de las promesas que hizo y añadió que el contrato de los autobuses «llega tarde», además de que el intercambiador sigue sin coger forma. De hecho, mostró a sus compañeros una imagen en papel para visualizar de forma clara el estado de la ciudad: «No es para sacar pecho, sino para sentirse avergonzado». Estamos ante el «estado de la inercia» y cada pleno es un ‘deja vu’ institucional. En su opinión, un trámite administrativo no debería ser «una gesta épica».
«¿El Hospital Virgen de la Luz será otro Edificio del Mercado?», preguntó irónicamente la popular, quien calificó su estado de «lamentable» por la dejadez e insalubridad del mismo, pese a que los socialistas copen los titulares con las bondades de los fondos europeos. En este sentido, recordó el abandono en el que se encuentra el Parque San Julián y los agujeros en sectores empresariales, de natalidad, las estrecheces familiares… «No necesitamos cifras abultadas que crean falsas expectativas», cuestionó Jiménez. Que acaben las obras, según continuó, no significa una proeza: «Limpiar una acera no es un logro, sino una obligación… el futuro de Cuenca no puede ser un parche», zanjó.

MENOS SHOW Y MÁS ANÁLISIS
La nueva coordinadora Saray Portillo calificó la intervención popular de «show histriónico» y defendió un estudio serio de los proyectos que están en marcha para cumplir con los compromisos adquiridos. «La ciudad genera expectativas como nunca y ha alcanzado una notoriedad de la que nunca había disfrutado», apuntó. Para ella, Vox no sabe sino «tergiversar y mentir» y solo busca «la foto a empujones». Sin embargo, tendió la mano para trabajar por el mayor bienestar de los conquenses y se centró en hacer balance de la situación general en el segundo debate del «cambio, modernización y transformación» de la ciudad.
Punto por punto defendió la lista de actuaciones llevadas a cabo por el PSOE en la ciudad de Cuenca que, en su opinión, ponen de manifiesto que la oposición «se curra poco» su intervención. «Seguiremos trabajando por la calidad de vida de los ciudadanos y en hacer ciudad», aseveró. Por alusiones, Rodríguez (Vox) criticó que se sigan perdiendo subvenciones por no tramitarse las cosas a tiempo: «Es un delito de alta traición ante nuestra situación económica». Y María Ángeles Martínez (CeM) tachó de «triunfalista» el discurso de Portillo, apuntando proyectos abandonados y la carencia de una auditoría seria en el Ayuntamiento dada la falta de personal y las duplicidades que existen. «Hay proyectos que acaban en el cajón», advirtió Martínez, «¿dónde está la delimitación de las terrazas o medidas contra el cambio climático ante la ola de calor?».
¡MIRE LOS DATOS DEL INE Y SALGA A PASEAR POR CUENCA!
La popular Jiménez cuestionó la dinámica del «insulto» en las intervenciones socialistas, en medio de la «vorágine de corrupción» que vive su partido en la actualidad. En el Debate sobre el Estado de la Ciudad insistió que lo que lamenta es que anuncien cosas que nunca se materializan y se tarda años en que vean la luz. «¿Una ciudad moderna que avanza?», trasladó a Portillo. «¿Miente a sabiendas o por desconocimiento? ¡Mire los datos del INE y salga a pasear!», espetó, y defendió su postura afirmando que «no tener ética es contratar prostitutas con el dinero de todos».
El comentario levantó la polémica entre los grupos políticos y el alcalde intervino para frenar la «mirada catastrofista» de los populares: «No meta la política nacional en este Ayuntamiento», reprochó Dolz a Jiménez. A lo que sumó el consejo de que no se centre tanto en la Plaza de España y se estudie los acuerdos adoptados.
