La Venerable Hermandad de San Juan Bautista ha celebrado con solemnidad y recogimiento los cultos en honor a su titular, coincidiendo con la festividad del nacimiento de San Juan Bautista. Los actos comenzaron el pasado domingo, 22 de junio, con una función religiosa en la parroquia de El Salvador, sede canónica de la hermandad.
La eucaristía fue presidida por el párroco y consiliario de la hermandad, don Gonzalo Marín, quien en su homilía destacó la importancia de la figura de San Juan como precursor del Mesías y testigo valiente de la luz:
«Su voz en el desierto sigue resonando hoy para llamarnos a la conversión y a preparar los caminos del Señor», recordó el sacerdote a los numerosos hermanos presentes.

Al finalizar la ceremonia, la hermandad ofreció un ágape de confraternidad en su sede, gesto sencillo y cercano que reafirma los lazos comunitarios entre los hermanos.
El lunes 23 se celebró una misa por los hermanos difuntos, también en El Salvador, en memoria de quienes formaron parte de la hermandad y ya descansan en la esperanza de la resurrección. Y hoy, 24 de junio, festividad litúrgica del nacimiento de San Juan Bautista, la hermandad conmemora de manera especial el día de su titular, renovando su compromiso de fe y servicio.

Un legado con historia
La Hermandad de San Juan Bautista fue fundada en 1934 por disposición del obispo Cruz Laplana y Laguna, y desde entonces ha tenido una trayectoria marcada por la fidelidad a sus orígenes y la evolución dentro de la Semana Santa conquense.
Desfila con una valiosa talla del siglo XVIII atribuida al escultor Luis Salvador Carmona, que representa a San Juan acompañado de un cordero, símbolo del Cordero de Dios. Esta imagen, que originariamente recibía culto en la desaparecida iglesia de San Juan, fue trasladada a Santo Domingo de Silos en 1877 y más tarde, en 1912, a su actual sede en El Salvador.

Aunque en un primer momento participó en la procesión del Miércoles Santo, desde 1954 preside el desfile procesional del Perdón, cada Martes Santo, donde su imagen camina con serenidad entre las luces del atardecer.
Entre las curiosidades de sus antiguos estatutos, figuraba la obligación de que la Junta de Diputación incluyera un veterinario, encargado de cuidar al cordero que acompaña a la imagen durante el desfile.
Una hermandad que honra al que señaló al Salvador
Hoy, casi un siglo después de su fundación, la Hermandad de San Juan Bautista sigue siendo ejemplo de devoción silenciosa, de fe humilde pero firme, y de compromiso con el mensaje evangélico.