El municipio de Tarancón ha celebrado en la mañana de este domingo, 22 de junio, la solemnidad del Corpus Christi, una de las fiestas más significativas del calendario litúrgico. A las 10:00 horas ha tenido lugar la eucaristía principal en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, con la participación destacada de los niños y niñas que han recibido este año su Primera Comunión, ataviados con sus trajes para la ocasión.
Tras la misa, se ha desarrollado la tradicional procesión con el Santísimo Sacramento por las calles del casco antiguo. Este año, el recorrido ha sido más corto de lo habitual debido a las obras en la calle Zapaterías. A lo largo del itinerario, los vecinos han levantado un total de quince altares, engalanando el paso de la Custodia y mostrando el compromiso y la devoción del pueblo.

La Custodia ha sido portada a hombros por banceros de las diferentes hermandades de la Semana Santa taranconera, bajo la coordinación del capataz de banceros y presidente de la Junta de Hermandades, Víctor Domínguez. Junto a ellos, guiones y estandartes de todas las cofradías han acompañado al Santísimo en un ambiente de respeto y solemnidad.
Uno de los momentos más emotivos del recorrido ha tenido lugar a la altura de la iglesia ortodoxa, donde el sacerdote de dicha comunidad, junto a un grupo de fieles rumanos, ha rezado un Padre Nuestro en señal de comunión fraterna.

El cortejo ha estado escoltado por los Armaos, y ha sido cerrado musicalmente por la Agrupación Musical Nuestra Señora de Riánsares, dirigida por Isabelo Chaves.
Entre los asistentes a la procesión se encontraban el alcalde de Tarancón, José Manuel Carrizo, la teniente de alcalde, Riánsares López, y varios miembros de la corporación municipal.
Una jornada marcada por la fe, la tradición y la participación vecinal, en la que Tarancón ha vuelto a manifestar su identidad cristiana y su arraigo cultural.