Las hermandades conquenses recogen alimentos para Cáritas en una jornada de solidaridad

Voluntarios de cuatro cofradías colaboran en supermercados de la capital para apoyar a las familias más vulnerables

La mañana de este sábado ha estado marcada por la solidaridad en Cuenca. Cuatro hermandades de la ciudad han llevado a cabo una recogida de alimentos no perecederos en dos supermercados de la capital, destinando todo lo recaudado a Cáritas parroquial de El Salvador, con el fin de atender a las familias más necesitadas del entorno.

En el supermercado Alcampo, los voluntarios de las hermandades del Santísimo Cristo de la Luz y de Nuestra Señora de la Soledad de San Agustín han permanecido durante toda la mañana informando y recogiendo las donaciones de los clientes. Al mismo tiempo, en el supermercado La Despensa, situado en la céntrica calle de Las Torres, han hecho lo propio los miembros de las hermandades de San Juan Evangelista y de Jesús Entrando en Jerusalén y Nuestra Señora de la Esperanza, conocida popularmente como «la Borriquilla».

Recogida de alimentos

La respuesta ciudadana ha sido, una vez más, ejemplar. Decenas de personas se han acercado a los puntos de recogida para entregar alimentos básicos como arroz, legumbres, aceite, leche, conservas o productos infantiles.

Carlos Redondo, secretario de la hermandad de la Borriquilla, ha agradecido en declaraciones a El Digital de Cuenca la colaboración de ambas superficies comerciales:


«Queremos dar las gracias a los supermercados Alcampo y La Despensa por abrirnos sus puertas y facilitar esta acción solidaria, así como a todos los voluntarios que han estado esta mañana dando su tiempo y su esfuerzo por los demás», ha afirmado.

Recogida de alimentos


Redondo también ha destacado la gran participación ciudadana: «Aunque aún no se ha podido cuantificar el total recogido, podemos decir que la respuesta ha sido muy generosa. Los alimentos son muchos y van a suponer un gran alivio para muchas familias».

Este tipo de acciones, impulsadas desde el compromiso cristiano de las cofradías, refuerzan la labor social de las hermandades más allá de la Semana Santa, y muestran una vez más su implicación constante con la realidad social de los barrios.

Recogida de alimentos

Y es que ser hermano no es solo vestir la túnica una vez al año: también es tender la mano cuando alguien lo necesita. En la humildad del gesto cotidiano, en el anonimato del que da sin esperar, en esa caridad callada que sostiene tantas vidas… ahí late también el corazón nazareno de Cuenca.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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