El acto a las víctimas del terrorismo tuvo lugar este miércoles en las instalaciones de la Comisaría Provincial de Policía de la Ronda San José para rendir homenaje a los compañeros caídos en acto de servicio y a sus familias como consecuencia de la barbarie de ETA. El comisario jefe provincial, Francisco Sánchez, fue el encargado de presentar a los invitados: la subdelegada del Gobierno, Mari Luz Fernández, delegada de la Junta, María Ángeles López, representante de la Diputación, María Teresa Mejía, fiscal jefe de Juzgados, María Isabel Gómez, subdelegado de Defensa, Hernando Antón, jefa de la Guardia Civil de Cuenca, María Jesús Pascual, obispo de la Diócesis, José María Yanguas, vicerrector del campus de la UCLM, César Sánchez, delegado provincial de Sanidad, José María Pastor, diputado regional José Martín-Buro, jefa de la inspección de Trabajo, Ester Fernández, secretario coordinador de letrados de la Administración de Justicia, Fernando Aragón, jefe de Bomberos, Jacobo Llorens, representante de la Hermandad de la Virgen de la Esperanza, Mario Bonilla, representantes de la policía local y medios de comunicación.
Sánchez expuso que desde el año pasado se instauró este día 16 de junio para honrar a las víctimas por ser el día en que ETA asesinó a la primera mujer policía, María José García, en el año 82 en Zarauz. El homenaje quiso ser, por tanto, una muestra de respeto a la institución policial y a sus principios de dignidad, memoria, justicia y verdad. «La derrota del terrorismo ha de ser definitiva y sin contrapartidas», declaró el comisario, quien lamentó que España sufriera durante décadas esta barbarie, «una lacra social y política con una huella imborrable», pues no se extingue con el cese de la actividad criminal. Desde la Policía se expresó así la «deuda permanente de gratitud».

188 policías asesinados entre 1968 y 2015
En total, 188 compañeros asesinados entre 1968 y 2015 más decenas de policías heridos y familias destrozadas. Así lo contabilizó el comisario Sánchez quien expuso los logros políticos y sociales en torno a esta memoria: el Día Europeo el 11 de marzo tras los atentados de Madrid en 2004, la Ley de Administraciones Fiscales que contempla ayudas a las víctimas del terrorismo, la Dirección General de Apoyo a las Víctimas, la Ley de Reconocimiento Integral a las Víctimas para la reparación de daños, el Real Decreto de 2005 que contempla méritos y honores a los funcionarios, el monumento en 2014 a los policías caídos en atentados, permaneciendo una llama junto a sus nombres y la exposición «La victoria de la libertad» que viajó por numerosas ciudades españoles y a la sede del Parlamento Europeo de Estrasburgo.
En la misión de proteger los derechos y libertades y garantizar la seguridad, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han sufrido un importante número de atentados que, según indicó, han llevado a mantener el nivel 4 de alerta antiterrorista desde 2015 y hacer frente al terrorismo con decenas de operaciones de éxito. Por ello, los actos conmemorativos son de «reconocimiento y gratitud», pero también para preservar la memoria de las víctimas.

Por último, la subdelegada del Gobierno en Cuenca, Mari Luz Fernández, declaró que esta conmemoración no solo rinde un tributo a quienes dieron su vida por la libertad del país, sino que reconoce su sacrificio y el «alto precio social» que tuvo. «Las sirenas hacían que el miedo estuviera siempre presente, lo que realza la importancia de vivir en paz», apuntó quien es consciente del dolor y la crueldad que ha causado el terrorismo en este país a tantas personas. «Tenían una historia y sueños que les fueron arrebatados, por eso la memoria de la verdad hará mejores a los más jóvenes», concluyó. El acto finalizó con el himno de la Policía Nacional.











